Memorias de un meteoadicto, por José Luis Escudero. | Tormentas y Rayos Jose Luis Escudero - Blog diariosur.es

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Jose Luis Escudero Gallegos

Tormentas y Rayos Jose Luis Escudero

Memorias de un meteoadicto, por José Luis Escudero.

 

Buenos días amigos de la meteo. Como la meteorología esta tan aburrida y a petición de muchos de vosotros cuando me preguntáis de donde me viene esta afición, os cuento mis memorias desde que era muy chico y hasta ahora.

 

 

Me llamo José Luís Escudero Gallegos, nací en Málaga en la Calle Ancha del Carmen y por lo que me contaban mis padres, mi afición a la meteorología me viene desde muy pequeño, pues parece que cuando había tormenta o llovía me empeñaba en salir a la calle y hasta que no me sacaban no se me pasaba el berrinche. Con tres añitos ya me gustaban las tormentas.

A los diez años, cuando cayó un rayo sobre el Colegio Menor Mediterráneo y el estruendo del trueno rompió los cristales del aula, fui el único alumno que no solo no lloró, sino que además, según le contó el profesor a mis padres, me puse contentísimo, curiosamente a mi padre también le encantaban las tormentas.

Con esa edad tuve el mejor regalo de Reyes que he tenido hasta ahora, mis padres me regalaron un prismático de mucho aumento. Lo primero que hice fue bajar a la calle y mirar a la Sierra de las Nieves, me quedé asombrado cuando vi tan cerca la nieve. También lo usaba para ver los cumulonimbus. Con 60 años que tengo aún lo conservo.

Mi adolescencia transcurrió entre Málaga y Sevilla, donde le perdí la cámara de fotos a mis padres, intentando documentar el desbordamiento del Guadalquivir en el puente de hierro de San Juan de Aznalfarache, Sevilla, donde vivía por entonces.

Entre mirar al cielo, devorar todo libro de Meteorología que caía en mis manos y no perderme el parte de Mariano Medina, en la televisión de entonces, pasaba los días. Bueno, exagero, también me dio tiempo a dejar embarazada a mi novia, Susi, por lo que tuve que decir adiós a mi juventud y saltar a las responsabilidades de un adulto con 18 años.

Entré a trabajar en el recién inaugurado Corte Inglés de Málaga, y claro mi dinámica cotidiana cambió, aunque no por eso dejaba de mirar al cielo cada vez que pasaba por las cristaleras de los escaparates. Aunque con chaqueta, corbata y la cinta métrica, para tomar las tallas y las composturas, seguía con mi meteomanía. Es verdad que me sentía un poco bicho raro entre mis compañeros, puesto que nadie compartía mi afición.

Así transcurrió gran parte de la década de los ochenta, hasta que en noviembre de 1989, avisé con suficiente tiempo a mis compañeros de trabajo del diluvio que iba a caer en Málaga. Los que me escucharon, sacaron sus vehículos del garaje subterráneo y los aparcaron en lugares más elevados, los que no me hicieron caso tuvieron que negociar con sus compañías de seguro.

Creo que también fue por entonces, cuando el chico que salía con mi hermana y que le encantaban los ordenadores, me demostró que en la incipiente web de los años 80, no solo había mucha más información meteorológica. Recuerdo que el primer sitio que visité fue la página web de la universidad de Nottingham (Inglaterra), que proporcionaba imágenes del satélite Meteosat, tanto del visible como del infrarrojo, y además actualizándose cada hora. Lo malo es que por entonces los módems eran muy lentos, de 300 Kb, con lo que a veces se tardaba una eternidad en actualizar una pantalla.

Mi cuasi cuñado también me hizo ver que yo tampoco era un bicho tan raro. Me enseñó a navegar por Internet y al poco encontró dos foros de aficionados a la meteorología, el Foro de Meteored y Cazatormentas. Allí había muchas personas de distintos lugares, comentando cualquier aspecto de la meteorología. Todo aquello me encantó, tanto que inmediatamente me quise dar de alta en el foro.

Mi cuñado, el biólogo José Manuel Guevara me hizo pisar el freno. Antes tenía que comprarme un ordenador con módem, abonarme a un servidor de internet y crearme una cuenta de correo electrónico. Al día siguiente, creo, ya estaba hablando con mis compañeros de informática del Corte Inglés sobre ordenadores, ruters y precios. Fue mi auto regalo de Reyes del año 1990. De entonces es mi cuenta de correo electrónico: jlegmeteosat@.

Poco después mientras tomaba una cerveza con mi cuñado en el bar de abajo de mi casa y le comentaba lo último que había visto en los dos foros, y que todos los que participaban tenían un nombre raro como: Nimbus; Deily; Chaparrón; Coriolis; Chimpun; Ufronito; Rayo; Mammatus; Storm; Onuba; Pilgrim; Gale; Vigorro; Meteocol… Él me explicó que esos nombres eran “nicks” y que era lo habitual que usaba la gente en los foros para identificarse. ¡Yo quería uno!. Así que en servilletas del bar nos pusimos a apuntar posibles nombres. Nada más subir a casa me di de alta en el Foro. ¡ Había nacido TERRAL !

Así como activo miembro de Meteored y Cazatormentas transcurrieron los últimos años del siglo XX. Ya no era un Metoadicto solitario, ni un Meteofriki, sino que en compañía de otros muchos me iba transformando, cada vez más, en un Meteoaficionado cada vez más senior. La verdad es que en este foro aprendí más de la meteorología que en toda mi vida. Buff, y encima me convencieron para que actuara como moderador en los debates del foro.

Entré en el nuevo milenio, convertido en un cuarentón, recién divorciado, pero en plena ciclo-génesis. Se estaban fraguando nuevos cambios. El ocho de noviembre de 2004 se celebraron los Encuentros Nacionales de Aficionados a la Meteorología, en Sevilla. Allí se intercalaron visitas a distintos entornos, como el Parque Nacional de Doñana y a la estación meteorológica de San Juan de Aznalfarache, con conferencias en el salón de actos del Albergue de la Juventud y escapadas nocturnas por la ciudad. También estrené allí mi primera cámara digital, fotografiando no solo los actos y excursiones, sino incluso un fuerte chaparrón y una tuba en los cielos de Sevilla.

En ese mismo año conocí a la que hoy es mi mujer, Genoveva. Desde luego mi 45 cumpleaños estuvo repleto de acontecimientos.

Durante los siguientes años alterné mi participación en los foros  con la organización de “quedadas” con otros miembros del foro, tanto en Málaga como en Salobreña, donde nació  ACAMET. Así llegué hasta 2008, cuando mi amigo Fefe( Fernando González), periodista y fotógrafo del SUR, me convenció para que iniciara un Blog sobre Meteorología en el SUR digital, el blog Tormenta y Rayos, labor que mantengo hasta el día de hoy.

A pesar de que el blog Tormenta y Rayos es principalmente de ámbito local, y a veces incluso provincial. En ocasiones no me he resistido a comentar fenómenos meteorológicos, de índole internacional, ya sean huracanes en el Caribe; tornados en Norteamérica; tifones en Filipinas…

Al mismo tiempo que mi blog, y posiblemente como consecuencia de éste, he ido desarrollando mi otra gran afición que es la fotografía. Muchas veces han sido los fenómenos meteorológicos los que han captado mi atención: nubes con desarrollos espectaculares; grandes tormentas eléctricas; tornados y sus efectos; mini galernas; fuertes fenómenos costeros; inundaciones; arco iris dobles y sencillos; halos solares y lunares… Algunas de estas fotos van incluidas en varios libros de mi amigo Jose Miguel Viñas.

Pero también es verdad, que cada vez más, soy un completo enamorado de la naturaleza. De sus paisajes y de los seres vivos que los pueblan. Como consecuencia de ello he sido galardonado varias veces en el Concurso de Fotografía del Parque Natural Montes de Málaga. Unas veces en el apartado de Fauna; otras en el de Flora o en el de Paisaje. Son tantas las cosas que fotografiar en un Parque Natural como ese…

Siguiendo con los galardones y premios, en el año 2011, el diario SUR me otorgó el premio al mejor blog de autor en los Premios Sur, lo que sin duda contribuyó a que mi blog fuera aún más visitado.

En el 2014 gane con MeteoMagia el primer premio de meteoreportajes de la AME.

También por aquellas fechas comenzó mi colaboración con los medios de comunicación de radio y televisión locales y comarcales. Empezaba a ser habitual que me llamaran de Radio Victoria; o de 101 TVE para el programa “llegó la hora”; especialmente en los días previos a festividades.

Incluso en algunos momentos he sido llamado por Canal Sur Andalucía RTVE por mi amigo Javier Aguilar, tuve la suerte de presentar su libro Si mañana no llueve me afeito el bigote en compañía de Jose Maria Sanchez Laulhé. Pero al día de hoy mi compromiso mas constante es con mi blog y con “Radio Málaga Televisión, donde semanalmente tengo un programa de Meteorología.

Todo esto ha contribuido a que en la actualidad mi blog sea visitado desde casi todo el mundo, y que llegue a recibir más de medio millón de visitas anuales.

Me acabo de jubilar después de 40 años de curro, pero la Meteorología me garantiza que mis años postreros estén cargados de planes y proyectos hasta que el cuerpo aguante.

Este artículo quiero dedicárselo a todos mis compañeros de la AEMET; Corte Inglés, Meteored; Cazatormentas. A mis amigos del Diario Sur Ignacio Lillo, Federico, Ester Requena, Bori, Angel, Raquel Merino, Juanjo etc, etc. A Fernándo Bullón, Mario Fernández Manzorro, David Mancebo. A mi mujer Geno y a mis hijas, Estefanía y  Lidia y mis tres nietos Leila, Hugo y Mía.

Pero en especial, a la memoria de mi gran amigo el periodista del diario SUR, Fernando González ( Fefe), quién me insistió y animó a crear el blog “Tormenta y Rayos” del que él mismo fue el padrino y ofició su bautizo al mundo real.

 

 

El TERRAL NO VIENE DE ÁFRICA. ! QUE ABURRIDA SERIA LA VIDA SI TUVIÉRAMOS QUE SUFRIR MONÓTONOS CIELOS DESPEJADOS DÍA TRAS DÍA ( Gavin Pretor) ! BLOG TORMENTA Y RAYOS . JOSE LUIS ESCUDERO

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