Internet se ha convertido en la salvación de un joven madrileño. Resulta que el otro día iba tranquilamente ¿? con su bicicleta por plena Gran vía (sí, yo también he pensado que era un poco temerario) cuando un coche se estampó contra él haciéndole saltar por los aires. Y claro, después de comprobar que respiraba y que no iba a necesitar las asistencias de ningún doctor House, la conductora se dio el piro sin hacerse responsable de los daños causados. “Claro, como las bicis no tienen seguro”, pensaría.
Lo que ocurrió entonces es que la señora -no es por malmeter- no cayó en el poder que pueden tener en la actualidad las nuevas tecnologías y en lo cabezota que puede llegar a ser una persona en tal estado de desesperación. Aunque la policía había dicho al chaval que sería muy complicado denunciar la situación, él no cejó en su empeño y creó un blog
http://ciclistaatropellado.blogspot.com/ para buscar testigos del accidente y denunciar a la susodicha.
Al margen de los dolores cervicales y de espalda que asegura sufrir, lo que más le afectó fueron los 140 euros que le iba a costar el arreglo de su bici -¿y no cuesta menos una nueva?- Por eso inició una campaña que fue relatando en la web con la intención de localizar a alguna persona que estuviera en el lugar del accidente. Y voilà… en menos de un mes ha conseguido lo que deseaba: Que la mujer le suelte los 140 euros de la reparación. ¿Increíble, no?

