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Fecha: junio, 2016
El brexit y los coches ingleses
David González 29-06-2016 | 1:46 | 0

Brexit, no se habla de otra cosa. La fusión de ‘british’ y ‘exit’ (británico y salida) será posiblemente la palabra que marcará este 2016. La controvertida decisión del Reino Unido de abandonar Europa, como si de un grupo de Whatsapp se tratara, ha convulsionado hasta los cimientos del Big Ben.
El referéndum ha expresado el deseo de los británicos de permanecer en su isla y mantenerse ‘aislados’ (nunca mejor dicho) del Viejo Continente. Al igual que la Guardia Real inglesa, los famosos bobby, han dado media vuelta sin hacer una muesca y se han retirado haciendo gala de su flema británica.

Y es que Gran Bretaña ha aportado tanto automóviles como marcas inolvidables a la industria automovilística. A imagen y semejanza de cultura los vehículos ingleses han sido un compendio de elegancia, distinción, refinamiento y belleza clásica. Auténticos salones palaciegos en los que la comodidad cobra un protagonismo inusitado y en los que cualquier Lord podría tomar el té de las 5 ataviado con batín y monóculo.
Un gusto por los materiales nobles, la distinción y la exquisitez plasmada en cada centímetro de la carrocería de unos automóviles gestados tras miles de horas de trabajo artesanal.

Es complicado saber cómo afectará la marcha de los británicos de Europa al mercado automovilístico. Por eso, es buen momento para recordar aquellas máquinas que llegaron desde el país de los autobuses rojos de 2 pisos y acrecentaron el prestigio de esas joyas de la ingeniería.

La primera particularidad de los coches ingleses viene determinada por la ubicación del volante. A diferencia de la mayoría de vehículos europeos, los coches del otro lado del Eurotúnel se manejan desde la diestra.
¿Y por qué se conduce por la izquierda en Gran Bretaña? La respuesta se remonta a la época medieval cuando se circulaba por la izquierda para dejar al jinete con la mano derecha libre para usar la espada. Asimismo era más cómodo montar un caballo por la siniestra puesto que en el lado contrario se ubicaba el sable.

Otro motivo vino motivado por lo carruajes: el cochero llevaba las riendas con la mano izquierda y con la derecha usaba el látigo. Si la conducción no se practicaba por la izquierda de la calzada cualquier peatón despistado podía recibir algún latigazo por sorpresa.

Los países que circulan por el lado derecho heredaron esta costumbre de la revolución francesa de 1789, ya que todo peatón fue obligado a caminar por este lado. Más tarde Napoleón instauró esta ley en el resto de Europa, pero Gran Bretaña (enemigo de Francia en aquellos años) mantuvo su tradición como signo de identidad.

¡Dios salve a la reina…y a los coches ingleses! aquí están los mejores embajadores británicos.

Aston Martin fue creada a principios del siglo XX en la localidad de Gaydon por Robert Bamford y Lionel Martin. Se dedicó a la fabricación de deportivos de lujo y altas prestaciones. Durante toda sus historia ha realizado automóviles de ensueño de manera artesanal y en pequeñas series. Ya se sabe, lo bueno si breve dos veces bueno.
La saga de James Bond popularizó el modelo DB5 en la gran pantalla y magnificó su leyenda con inolvidables máquinas de película.

Bentley vio la luz en 1919 en Inglaterra de la mano de Walter Owen Bentley. Fabricó pistolas aeronáuticas de rotación en sus inicios para volcarse posteriormente en las berlinas de representación. En su catálogo de productos se ofrecen majestuosos sedanes destinados a las economías más saneadas.

En 1998 fue anexionada al grupo Volkswagen consiguiendo una renovación total de su gama, que le permitió alcanzar un record de ventas en 2004. Uno de los modelos de más aceptación ha sido el coupé Continental GT, que combina una línea enérgica y musculada con un interior sibarita.

El Mini ha llegado a convertirse en todo un icono mundial. Apareció en los años 60 merced a la British Motor Company y desde entonces no ha cesado de cosechar éxitos.
Fue elegido el automóvil más influyente del mundo solo por detrás del Ford T. Argumentos no le faltan al pequeño utilitario inglés: fácil conducción, elevada estabilidad y unas sensaciones propia de un kart, debido a su bajo centro de gravedad.
Tuvo una exitosa incursión en el mundo de la competición ganando 3 veces el Rally de Monte Carlo y las versiones más prestacionales recibieron el apelativo Cooper.
Desde 2001 pertenece a BMW, la cual lo resucitó adaptándolo al siglo XXI y prolongando su celebridad.

Jaguar está indisolublemente relacionada con deportivos y berlinas exquisitas. Pese a que comenzó produciendo sidecares, pronto encauzó su actividad a crear automóviles de rancio abolengo. En los años 30 se fraguan sus vehículos más admirados y la expansión de la compañía tras la que adopta su nombre actual.
En 1948 nace un coche que supone un punto de inflexión en su trayectoria: el XK 120, en el que la cifra 120 expresa su velocidad máxima en millas por hora (192 Km/h).
Sin embargo, fue 1961 el año que cambió la historia de Jaguar con el nacimiento del E-Type. Un automóvil revolucionario de diseño futurista, que alcanzó el concepto de obra de arte deslumbrando a propios y extraños. De hecho, desde 1996 el Museo de Arte Moderno de Nueva York exhibe un E-Type Serie I en su colección permanente.

Land Rover ha gozado de una enorme popularidad en nuestro país a través de la factoría Santana. Fue ideado en 1947 por dos directivos de Rover como un todoterreno ligero de bajo coste destinado a la población civil.
Su robustez y versatilidad lo encumbraron como el referente en el segmento de los 4×4 más capaces. En los años 70 el Range Rover supuso la primera incursión en la categoría de los SUV. Automóviles de carrocería elevada con aptitudes camperas, pero ideados para transitar por ciudad con total comodidad.
El modelo Defender se despide este año del mercado después de haber sobrevivido 33 años como uno de los abanderados de la conducción offroad.

Carácter y diversión son los epítetos que mejor definen a Lotus. Un constructor con una trayectoria jalonada por la pasión por el dinamismo y un laureado pasado en las carreras.
Tanto la Indy Car como la Fórmula 1 fueron testigos de aquellos endiablados coches verdes y amarillos o negros que devoraban el asfalto cual depredadores motorizados.
Al igual que otras marcas, para financiar su paso por la competición, debía vender coches de calle y en eso han sido unos maestros: Elise, Esprit, Europa, Elan, Exige, Evora…todos ellos iniciaban su nomenclatura con la ‘e’ de emociones fuertes.

McLaren no es solo una refutada escudería de Fórmula 1 también es un constructor de deslumbrantes superdeportivos. Con sede en Woking decidió embarcarse en el desarrollo de coches de calle en la década de los 70-80.
En 1988 el presidente Ron Dennis se planteó junto a Gordon Murray (ingeniero-diseñador) cómo aprovechar la experiencia de McLaren en la competición para conseguir beneficios para la compañía y desarrollar el mejor deportivo del mundo matriculable.
El resultado dinamitó todo lo conocido hasta la fecha. El McLaren F1 se coronó como el vehículo más rápido del planeta cun su motor V12 de 6 litros y unos livianos 1140 kilos que lo catapultaban hasta los 370 km/h. Ha entrado a formar parte, por derecho propio, del Olimpo de la automoción con sus innovadoras tres plazas y el puesto de conducción central.
Hoy día oferta un abanico de deportivos más racionales (a excepción del P1) que pretenden poner las cosas difíciles a los Porsche, Ferrari o Lamborghini.

Morgan acrecentó su fama con la creación de triciclos y automóviles lúdicos con estética retro. Todos los vehículos son ensamblados a mano, al igual que hace un siglo,contando con una lista de espera que deberá aguardar de 1 a 2 años.
El Morgan 4/4 es el vehículo con una trayectoria más dilatada, ya que su fabricación se inicio en 1936 y desde entonces se mantiene prácticamente inalterable.
Sus señas de identidad se fundamentan en un peso nimio que le hace prescindir de los elementos superfluos. Por su parte los Three Wheeler persiguen emular las sensaciones transmitidas por una motocicleta, sazonado con la estabilidad y el encanto de un automóvil vintage.

El lujo y la sofisticación elevados a la máxima potencia responde al nombre Rolls Royce. Fundada en 1906 por Charles Rolls y Henry Royce enseguida alcanzaron gran prestigio con el Silver Ghost: un fastuoso y carísimo automóvil, que batió el record de resistencia al recorrer 23.000 km sin una sola avería. Los pedidos se multiplicaron y suposo el arranque de los autodenominados “mejores autos del mundo”.

Rolls Royce se erigió en el fabricante preferido por los multimillonarios, las monarquías y las clases adineradas como símbolo de exclusividad. Sin embargo, en los años 70 estuvo a punto de desaparecer, puesto que sus ventas decrecieron por culpa de sus vetustos motores y unos diseños anclados en el pasado.

Actualmente ha recuperado el esplendor de antaño al haber sido absorbida por BMW. La marca bávara renovó toda su gama y ha hecho renacer el “Espíritu del Éxtasis” (la figura alada que preside la calandra de todos los Rolls) remontando el vuelo de este derroche de suntuosidad.

En el camino quedaron firmas tan ilustres como MG, Austin o Rover. Algunas de ellas se unieron a otros fabricantes para poder sobrevivir y otras no pudieron adaptarse a los tiempos y desaparecieron.

El Reino Unido ha hecho mutis por el foro. No echaremos de menos los calcetines blancos con chanclas de sus turistas, el balconing en Magaluf, ni los hooligans, mas es indudable que sus coches han rubricado gloriosas páginas desde los albores de la automoción.

Está por ver si Inglaterra podrá participar en Eurovisión, la Eurocopa o el Euromillón. De lo que no cabe duda es que sus automóviles seguirán despertando pasiones entre los aficionados del motor con la deportividad, la clase y el estilo por bandera…si en esta bandera aparecerán 12 estrellas el tiempo lo dirá.

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Sobre el autor David González
Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Málaga. Social Media-Community Manager. Diseñador Gráfico. Tutor de redes sociales y diseño gráfico. Fundador del blog MotorGT.es. Certificado por Google y Hootsuite