Diario Sur

img
Fecha: agosto, 2016
Curiosidades y mensajes ocultos en los coches
David González 07-08-2016 | 6:22 | 0

Aunque a veces pudiera parecer que un coche es una máquina fría, con una estética más o menos bonita, pero carente de alma o de ese toque cálido humano. La realidad es bien distinta.

Los automóviles están rebosantes de anécdotas, guiños, homenajes y/o curiosidades que sus creadores han incorporado en su diseño de manera más o menos velada.
Elementos que alimentan la leyenda de algunos coches y ya forman parte de su existencia. Esas pequeñas singularidades que en su día no tuvieron relevancia cobran hoy un interés inusitado para comprender la historia de un vehículo.
Cada vez son más los fabricantes que introducen estos pequeños mensajes en sus creaciones. Son los conocidos como “Easter Eggs” (o huevos de Pascua en español), joyas ocultas, detalles o sellos personales que se camuflan hasta en las partes más recónditas de los coches dispuestas a sorprender a los aficionados más avezados.

Cojamos sombrero y látigo a lo Indiana Jones para desvelar los secretos mejor o peor guardados de los fabricantes automovilísticos.

DS3; la marca de lujo de Citroën no solo pretende ofrecer una experiencia inolvidable de conducción a sus propietarios, también esconde algunos secretillos. Entre ellos rinde pleitesía a París en las ventanillas traseras con una serigrafía en la que aperecen los monumentos más importantes de la ciudad del amor: la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, la Basílica del Sagrado Corazón, el Arco de la Defensa y la Torre Montparnasse, entre otros. Una evidente reseña a la moda, el estilo y glamour que destila DS, la división de lujo de Citroën.
Otro recurso cada vez más empleado es incluir el nombre del automóvil en cuestión camuflado en las ópticas…y es que hay que andarse con mucho ojo para descubrirlos :-)

Cuenta la leyenda que era imposible volcar un Citroën 2CV debido a su sistema de suspensiones y a un amortiguador central que le proporcionaba una estabilidad superlativa.

Chrysler tira también de orgullo patrio e incorpora el skyline de su Detroit natal en un compartimento de la consola central de su reciente modelo 200.

La guantera del Opel Corsa D ocultaba un tiburón en uno de sus laterales. Lo que comenzó siendo una broma de Dietmar Finger (diseñador y buceador principiante de la firma del rayo) para romper la monotonía de las aburridas guanteras acabó por convencer al jefe creativo Niels Loeb y el escualo aparece surcando en más de dos millones de coches.

Esta broma tuvo su continuación en el desenfadado Opel ADAM, que se prestaba a ese tipo de chanzas. Stefan Arndt, encargado del diseño interior, decidió rescatar al tiburón del Corsa y lo ubicó en el portadocumentos izquierdo de las plazas trasera- junto a unos distraídos pececillos- y en el posavasos delantero.


La nórdica Volvo puede ostentar una imagen de firma seria y recta, sin embargo el XC 90 guarda una sorpresa para los niñ@s en el cofre de la tercera fila de asientos: al levantar la tapa aparece una tela de araña tejida por un risueño arácnido.

Seguimos con el constructor sueco aunque nos detenemos, en esta ocasión, en un concept car. Bajo las tulipas del Volvo S60 de 2009 emergían dos barcos vikingos en miniatura.

La letra P del logotipo del Fiat Punto representa a una persona conduciendo, siendo la cabeza el susodicho punto.

El Mazda RX8 era una continua veneración a su motor rotativo con forma de rotor triangular, por ello encontramos su contorno tanto en los reposacabezas como en el pomo de la caja de cambios.

El Renault Twingo RS quiere demostrar que le va la marcha y no duda en simular las teclas de un reproductor de música en sus pedales. Un ‘play, un ‘stop’ y un ‘pause’ ideales para extraer la fantástica melodía de su 1.6 atmósferico de 133CV.
Por su parte, la primera generación del utilitario francés podía convertirse en una cama plegando sus asientos, ideal para las parejas jóvenes.

¡A la parrilla sabe mejor! cuando en el año 1974 Land Rover evolucionó la serie 2 a la 3 muchos clientes se quejaron porque la rejilla delantera de metal se cambió por una de plástico. Resulta que aprovechaban la calandra para hacer barbacoas en el campo.
Como diría Georgie Dann “qué buenos los chorizos parrilleros”.

El Ford GT de 2003 quería honrar al siglo de vida de la factoría del óvalo azul. Los faros delanteros del superdeportivo americano, creado para conmemorar tan ilustre fecha, simulaban un número 100.

No se puede obviar que el Volkswagen Beetle fue un icono del movimiento hippie. Años más tarde Volkswagen hizo un guiño al pasado happy flower de su Escarabajo incorporando una coqueta margarita en el salpicadero. Se ha convertido en una de las señas de identidad del legendario Käfer.

La mayoría de las llaves de coches son anodinas o muestran una estética clásica. Porsche ha llevado más allá su exclusividad y diseñando un Panamera en miniatura para el mando de apertura de su berlina más deportiva.

El Chevrolet Corvette ha sido siempre considerado un referente americano de la automoción. Los chicos de General Motors tuvieron una curiosa manera de demostrar su “orgullo yanqui”: bajo la moqueta del suelo de los Corvette Convertible de cuarta generación aparecen tres de las enseñas norteamericanas por excelencia: un bate de béisbol, un perrito caliente y una tarta de manzana.

Si avanzamos en el tiempo, otro Corvette (esta vez el todopoderoso ZR1 de 638CV) luce en la entrada de aire del motor una calavera. Se trata de Jake, la mascota de Corvette Racing y le da un toque ‘malote’ a todo ese prodigio mecánico.

En el Opel Tigra de primera hornada la ventanilla derecha bajaba 20cm cada vez que se abría el maletero para evitar que la presión del aire rompiera su gran superficie acristalada.

La obsesión del inolvidable Ferrari F40 por ahorrar peso hizo que su espartano interior contara con lo imprescindible. No incorporaba ni alfombrillas, ni radio, ni elevalunas eléctricos y el abridor de la puerta era una simple cuerda. La belleza no estaba en el interior en este cavallino rampante.

El “Espíritu del Éxtasis”, la figura alada que lucen los Rolls Royce en su frontal, aparece arrodillado en aquellos modelos destinados a las casas reales.
Del mismo modo, este emblema puede esconderse mediante un botón para evitar hurtos y a los amigos de lo ajeno.

Los retrovisores del Range Rover Evoque proyectan una luz en el suelo de noche para iluminar posibles charcos. Lo mejor de todo es que ese haz es el contorno del propio coche.

Un efecto similar adopta el Ford Mustang, aunque en esta ocasión tendremos un caballo salvaje a nuestros pies cuando “descabalguemos” del indómito pony car.

Horas antes de la presentación del Mini en arcilla a escala 1:1 en un salón del automóvil repararon que no llevaba ningún tubo escape, así que improvisaron uno cortando una lata de refresco por la mitad. Esta llamativa anécdota se incorporó al utilitario inglés de producción.
Otro detalle peculiar lo hallamos en el potente John Cooper Works Cabrio, cuyo climatizador emula al logo de Mini.

Al Mercedes clase S w140 de 1994 le salían unas pequeñas antenas en las esquinas traseras del coche para que su conductor calculara la longitud a la hora de aparcar. El Park Assist de ‘Los Picapiedra’.

El Skoda Superb alberga un paraguas en el apoyabrazos de las plazas posteriores para que la lluvia nunca nos agüe el día a bordo del sedán checo. Una solución copiada por Rolls Royce para sus fastuosos vehículos.

Las ópticas posteriores del Aston Martin Vanquish imitan las dos alas que componen su emblema. Se trata de un recurso para crear imagen de marca haciendo al deportivo británico inconfundible.

La silueta del fabuloso coupé Z4 de BMW está marcada por una enorme Z que recorre su perfil y el logotipo de BMW que aparece en el lateral hace las veces de intermitente.

Igualmente resulta característico que las agujas del panel de instrumentos de los Alfa Romeo apuntan siempre hacia abajo en vertical.

Jeep se revela como una de las marcas más aficionadas a esconder estos “huevos de Pascua”. Para empezar todos los Wrangler de 2011 llevan un pequeño 4×4 ascendiendo una colina por la luna trasera.

Sin embargo, el SUV que se lleva la palma en cuanto al empleo de mensajes subliminales y guiños al pasado es el Jeep Renegade.
Vamos a repasar algunas de las perlas que acoge este vehículo encargado de conmemorar el 75 aniversario del 4×4 por antonomasia.

El símbolo que más se repite son los dos faros redondos flanqueados por las siete barras verticales del histórico Jeep Willys de los años 40. Éste apareció en julio de 1941, cinco meses antes del ataque japonés a Pearl Harbor. El Ejército de Estados Unidos otorgó a Jeep un contrato para construir un todoterreno barato y práctico para el combate. Fue el nacimiento del Willys, un automóvil que marcaría para siempre la historia del motor.

Lo encontraremos en: los faros delanteros, la carcasa del espejo retrovisor, en el portón del maletero o la carcasa de los altavoces.

Los pilotos posteriores simulan un bidón de gasolina militar y, del mismo modo, portan la parrilla del eterno Willys.

Muestra del espíritu aventurero del Renegade es la araña que da la bienvenida en italiano junto al depósito de combustible. Se trata de un eslogan empleado en las campañas de marketing de FCA allende nuestras fronteras.

“Desde 1941″ reza la inscripción que preside la moldura del sistema de infoentretenimiento. Un continuo recuerdo al legado del constructor de Ohio.

Tampoco se libra el botón de arranque que nos recibe con un “Hacia nuevas aventuras” un acicate para emprender nuevos retos cada vez que emprendemos ruta en este auto.

Otro detalle de la conducción offroad lo muestra el cuentarrevoluciones. La zona roja imita una salpicadura de barro naranja, toda una declaración de intenciones del uso del Jeep más desenfadado.

Cuando activamos el sistema ParkSense de aparcamiento automático todos los coches que aparecen en la pantalla estacionados en la calle serán Jeep militares.

En el modelo Trailhawk el revestimiento de goma del portaobjetos expone un mapa de los senderos de Moab en Utah. El hábitat natural y salvaje de los propietarios de los Jeep.

Como sucede en su hermano Wrangler la luna delantera lleva en la esquina un Jeep veterano trepando por el marco del parabrisas…¡no le falta un perejil!

Hasta aquí la enumeración de estas curiosidades del mundo del motor. Mensajes ocultos que, al descubrirlos, nos harán sentir como ese arqueólogo que se adentra en un gruta desconocida o, haciendo un símil más contemporáneo, como alguien a la caza y captura del último Pokémon.
Reseñas al pasado para los automóviles del futuro que insuflan de sentimientos los coches con los que compartimos nuestra vida.

Ver Post >
Sobre el autor David González
Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Málaga. Social Media-Community Manager. Diseñador Gráfico. Tutor de redes sociales y diseño gráfico. Periodista del motor. Blogger. Certificado por Google y Hootsuite