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El fenómeno SUV
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David González | 25-02-2017 | 16:42

Hasta hace relativamente poco tiempo, pensar en un vehículo alto – o todoterreno – se asociaba a incomodidad, dureza y su uso se limitaba a las incursiones fuera del asfalto.
¿Qué ha pasado en la última década para que el segmento SUV haya crecido de forma exponencial hasta convertirse en los coches más deseados?

Todos conocemos en nuestro entorno más cercano a algún familiar, vecino o amig@ que posee uno de estos automóviles. Su popularidad ha sido tan contundente que han creado su propio segmento automovilístico. Las siglas SUV corresponden a las iniciales Sport Utility Vehicle y hacen referencia a los autos con carrocería elevada, sin pretensiones offroad, ideados para un uso eminentemente urbano.

Los 4×4 nos han acompañado desde la aparición del automóvil en los albores del siglo XX. Su creación responde a la gran utilidad que ofrecen tanto para labores agrícolas, militares, recreativas…simplemente para todo aquel que requiere abandonar el asfalto y transitar por terrenos abruptos.

Son coches resistentes preparados para adentrarse por senderos, vadear ríos o salvar escarpados obstáculos, gracias a su altura al suelo y su tracción a las cuatro ruedas. Sin embargo, en su mismas virtudes radican los inconvenientes de los 4×4: la sequedad de sus reacciones (que le permiten atravesar caminos intransitables) se vuelven en incomodidad y comportamiento torpe al circular por carretera.

Antes del boom de los SUV la clientela que buscaba un vehículo orientado a la conducción campera se decantaba por un todoterreno auténtico; los que necesitaban maleteros enormes se decidían por un station wagon y quienes requerían un gran espacio interior no vacilaban en adquirir un monovolumen. Los SUV han fusionado todos estos conceptos para satisfacer a un nicho de mercado que anhelaba un poco de todo lo anterior, aderezado con una pizca de deportividad.

El aspecto de los 4×4, rancheras o furgonetas ha sido siempre más bien anodino; sin embargo, los todocamino lucen atractivas líneas demostrando que, ser un padre de familia, no está reñido con conducir un coche dinámico.

¿Qué ventajas argumentan los propietarios de estos automóviles? fundamentalmente la clave del éxito de los SUV viene determinada por: la facilidad de entrar y salir de ellos, su elevada postura de conducción, la estética de un coche elevado o la comodidad de instalar sillitas de bebés en las plazas traseras. Son muchas personas que añaden, además de estos puntos, la creencia de que los coches grandes son más seguros. Nada más lejos de la realidad, las pruebas Euro NCAP han demostrado que un SUV ofrece la misma protección en caso de accidente que un turismo normal.

Ante semejante demanda todos los fabricantes reaccionaron rápidamente añadiendo a sus catálogos uno de estos modelos. La fiebre por incorporar SUV de todos los tamaños y perfiles de carrocería no conoce límites.

Los ‘todoterrenos ligeros’ surgen para aquellos enamorados de la estética/practicidad de los 4×4, aunque usan el coche básicamente por ciudad. Tiene apariencia de todoterreno, pero sus capacidades están modificadas para ser cómodos en asfalto. Esto implica que su conducción se asemeja mucho más a la de un turismo que a la de un coche de campo.

¿Entonces, no son aptos para circular por el campo? Sí y no. Los SUV cuentan con ciertas características intrínsecas que les permiten transitar por caminos agrestes o superar algunas dificultades. Incorporan carrocerías alzadas o protecciones de plástico, pero no suelen tener reductora y la tracción integral suele ser opcional.

Han sido concebidos para escapadas ocasionales por terrenos poco complicados y para salvar condiciones de mucha nieve o lluvia.
Precisamente, es el motivo de su menor costo: son más ligeros y carecen de la compleja tecnología usada por los ‘4×4 patanegra’.

El precursor de los actuales SUV fue el Nissan Qashqai. El fabricante nipón languidecía allá por 2006, su gama de productos reflejaba unas cifras de ventas discretas y decidió apostar por un nuevo tipo de vehículo. Con una dilatada tradición en el mundo offroad, Nissan reinventó este exclusivo tipo de coches y lo acercó al gran público readaptándolo para manejarse con soltura entre el tráfico diario. Dimensiones compactas, posibilidad de tracción a las dos ruedas y un precio atractivo fueron los pilares para que el Qashqai catapultara a estos automóviles a las primeras posiciones en las listas de ventas.
Tras comprobar el indiscutible pelotazo del Qashqai, Nissan decidió bajar un escalón y dirigirse a un perfil de usuario más joven con el Juke. Diseño atrevido, colores desenfadados y un tamaño más reducido para conquistar a los veinteañeros.

Toyota, el vecino oriental de Nissan, acaba de descubrir la réplica al Juke. Se trata del C-HR, una futurísta obra de ingeniería mecánica que parece estar a punto de convertirse en un Transformer. Un soplo de aire fresco que no deja indiferente a nadie con su atrevida silueta.

BMW contaba desde 1999 con el fastuoso todoterreno X5. Pese a ello, pasará a los anales de la hisoria SUV por inventar una nueva variante con su deseado X6 , añadiendo la apariencia coupé . En 2008, BMW rizó el rizo y modificó la parte trasera de un todocamino pronunciando tanto la caída del techo como la luneta trasera. El resultado fue embriagador y el X6 propulsó a estos coches elevados a una nueva dimensión.
Su más acérrimo competidor, Mercedes-Benz, no tardó en reaccionar y presentó el GLE. Fue el contra ataque de la estrella para mitigar el pelotazo de BMW, aunque ya sabemos que quien golpea primero lo hace dos veces.

Esto no ha sido óbice para que Mercedes despunte con un todocamino original. El GLA arrasa en los concesionarios, siendo uno de los modelos más populares de la firma germana.

El ejemplo más flagrante de la invasión SUV la ha protagonizado Peugeot hace apenas unos meses. Los del león contaban en su gama con el monovolumen 5008. Este mismo año será presentado su sustituto reencarnado en un todocamino…y no solo eso, Peugeot ya no cuenta con ningún vehículo familiar al uso, los ha convertido todos en SUV.

Pero ahí no queda la cosa, Renault también se ha tirado al monte y ha separado varios centímetros del suelo a sus monovolúmenes por antonomasia: Scenic y Espace. “SUVelo SUVelo” parece ser la consigna de los ingenieros del constructor galo, como si llevaran a hombros el trono de El Cautivo.

Tres cuartos de lo mismo ha sucedido en Opel. Los alemanes han fulminado de un rayo al Meriva y lo han reemplazado por el Crossland X, un pequeño Mokka X ideal para maniobrar con facilidad por las calles más angostas.

¿Y qué me decís de Suzuki? su Vitara era un rabioso 4×4 allá por los 90 que se ha amansado, sucumbiendo a los cantos de sirena de los SUV. Un giro de 180 grados que tiene como imperativo adaptarse a las tendencias contemporáneas.

El grupo VAG lo tuvo claro desde el principio. Todas sus marcas ofertarían un vehículo llamado a satisfacer a esta reclamación in crescendo de crossovers.

Porsche fue la primera firma “súper premium” que entendió que no solo de deportivos vive el hombre. Los porschitas más puritanos se rasgaron las vestiduras cuando los de Stuttgart apostaron por el Cayenne. Tal “sacrilegio” permitió a Porsche conseguir pingües beneficios para seguir desarrollando los 911, Boxster, Cayman, Panamera y el novísimo Macan. Éste último se aferra a la moda SUV para jibarizar al mastodóntico Cayenne y seguir expandiendo la exclusividad Porsche a otros niveles.

Volkswagen presentó su declaración de intenciones con el Tiguan, mientras que SEAT y Skoda han hecho lo propio con Ateca y Kodiaq; sendas apuestas están contando con una aceptación más que positiva.

Audi no cesa de multiplicar el abanico de posibilidades de la saga Q. El benjamín de los SUV de Ingolstadt , el Q2, arribó en 2017 con la intención de presentar su candidatura como vehículo recreacional más accesible. Su lenguaje visual geométrico delata el parentesco de sangre con sus hermanos mayores: Q3, Q5 y Q7.

Alfa Romeo, en plena fase de resurrección, no ha dudado en engrosar la prolífica oferta de SUV con el Stelvio. Impregnado con el espíritu racing de los productos del biscione, este todocamino está bendecido para impulsar a Alfa hasta los números negros en sus maltrechas arcas.

Tras la llegada del suculento capital indio, Land Rover abandonó los rudos y vetustos 4×4 para apostar por la belleza sin parangón. El Range Rover Evoque fue una delicatessen ideada para satisfacer los paladares más exigentes e instaurar un patrón de diseño, desde su aparición en 2011. Adjetivado como uno de los SUV más atractivos del panorama actual ha sido, es y será uno de los referentes de la categoría.

Las firmas de alta alcurnia tampoco guardan en el cajón del olvido a estos ‘todoterreno domesticados’. Maserati alucinó a los apasionados de la industria automotriz con el Levante, un punto de inflexión para la marca del tridente. Estamos ante un SUV de alto rendimiento que supura carácter por cada poro de su carrocería, deportividad a raudales que se plasma en un coeficiente aerodinámico de tan solo 0,31.

El refinamiento y las prestaciones de infarto no escatiman en el SUV más rápido del mundo: el Bentley Bentayga. Un pura sangre que aúna exclusividad interior con un monstruoso motor W12 bajo su capó. El más caro, el más potente, el más sibarita, el más superlativo…el todocamino más excesivo en todos los aspectos. Con 608 CV, un propulsor de 6.0 litros y 900Nm de par alcanza los 301km/h sin perturbar un ápice ni a su conductor ni distinguidos pasajeros.


Los SUV no son una mera moda pasajera. Su irrupción ha dinamitado los cimientos de la automoción con una nueva forma de entender la conducción.
El inicio del milenio trajo consigo el verdadero efecto 2000: la pasión por una clase de automóvil que ha fagocitado a los coches familiares, los 4×4 y los familiares.

Los grupos automovilísticos han sabido percibir las preferencias de los conductores, por lo que debieron derribar y construir de nuevo una familia de vehículos que responda a las necesidades del siglo XXI.
“El progreso consiste en el cambio” dijo Miguel de Unamuno, adaptado a nuestra era gobernada por Internet: Control-Alt-SUVprimir.

Sobre el autor David González
Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Málaga. Social Media-Community Manager. Diseñador Gráfico. Tutor de redes sociales y diseño gráfico. Certificado por Google y Hootsuite. Fundador del blog MotorGT.es