{"id":1317,"date":"2013-08-13T12:37:56","date_gmt":"2013-08-13T10:37:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=1317"},"modified":"2013-08-13T12:37:56","modified_gmt":"2013-08-13T10:37:56","slug":"montejaque-diversion-y-gastronomia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2013\/08\/13\/montejaque-diversion-y-gastronomia\/","title":{"rendered":"Montejaque, diversi\u00f3n y gastronom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><a id=\"irc_mil\" style=\"border: 0px none;\" href=\"http:\/\/parcelasmontejaque.com\/\" rel=\"external nofollow\"><img loading=\"lazy\" id=\"irc_mi\" style=\"margin-top: 0px;\" src=\"\/\/parcelasmontejaque.com\/Imagenes\/montejaque.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"374\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: x-large;\">El pueblo, <\/span> fronterizo entre la comarca de Ronda y la gaditana Sierra de Grazalema, mira al valle del Guadiaro desde el pie de los roquedales del Hacho bebiendo los vientos norte\u00f1os que hasta las casas llegan resbalando por el espol\u00f3n vertical de Tavizna, mole piramidal que le sirve, en la lejan\u00eda, de pe\u00f1ascoso tel\u00f3n de fondo. Las casas, con el blanco impoluto de la cal, llegan hasta las estribaciones de las sierras de Montalate y Juan Diego, y en general, todo el pueblo parece cobijarse entre pe\u00f1ascos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">No se contempla Montejaque hasta que no se avizoran sus primeras casas; de ah\u00ed el nombre \u00b4Montexaquez\u201d, de ra\u00edces \u00e1rabes, que significa `monta\u00f1a perdida\u201d. Tal vez por estas razones la brisa nocturna, que en la Serran\u00eda suele descolgarse de los altos picos, alivia los rigores del d\u00eda y hace sumamente agradable la permanencia en la plaza p\u00fablica. Una plaza que es testigo fiel de los acontecimientos que se suceden a lo largo del a\u00f1o, como las fiestas patronales que se celebran ahora en torno al 15 de agosto, en honor de la milagrosa Virgen de la Concepci\u00f3n. Milagrosa porque detuvo una virulenta epidemia, cuya extinci\u00f3n origin\u00f3 una tradicional romer\u00eda en la ermita de las Escarig\u00fcelas, con total vigencia en nuestros d\u00edas. Y, adem\u00e1s, es conocida la plaza por el Juego del C\u00e1ntaro, costumbre rescatada del acervo cultural y popular del pueblo, la cual \u201c no parece haber tendido parang\u00f3n en la provincia\u201d, seg\u00fan afirmaci\u00f3n generalizada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\u201cEl Juego del C\u00e1ntaro\u201d es un reverdecimiento reciente de la costumbre que ten\u00edan las mujeres del lugar de ir a la fuente p\u00fablica \u2013 una fuente que a\u00fan conserva los viejos ca\u00f1os de fresca agua \u2013 a recoger el l\u00edquido elemento en la \u00e9poca en que \u00e9ste no llegaba a las casas. Se acercaban a la fuente hasta con tres c\u00e1ntaros que llevaban uno sobre la cabeza descansando sobre un rodete y los dos restantes sobre el cuadril. Tan frecuente era esta imagen que lleg\u00f3 a ser como la se\u00f1a de identidad del mujer\u00edo local que no se arredraba ante el esfuerzo f\u00edsico ni por los m\u00e1s penosos trabajos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Pero los c\u00e1ntaros son ahora motivos de divertimiento y atracci\u00f3n tur\u00edstica, sobre todo en los d\u00edas de Carnaval. Se forman equipos de seis o tantas personas como c\u00e1ntaros haya disponibles en el juego. Se marca el centro de la plaza con una gran cruz y alrededor de \u00e9ste se forma un c\u00edrculo con las participantes. Se lanza el c\u00e1ntaro lleno de agua unas a otras y si \u00e9ste no se rompe, se ampl\u00edan los c\u00edrculos conc\u00e9ntricos haciendo que cada vez el juego sea m\u00e1s complicado. Paulatinamente se van eliminando a las que el c\u00e1ntaro se les hace a\u00f1icos antes de llegarles a las manos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.54cm; text-indent: -2.54cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Al hablar de los platos de Montejaque se impone la selecci\u00f3n \u201cque viene de muy antiguo\u201d como nos dec\u00eda tiempo atr\u00e1s Mar\u00eda Hidalgo, funcionaria del Ayuntamiento y que no es otra que la del guiso de patas de cerdo, como remembranza de la tradici\u00f3n chacinera; los embutidos, las tortas de chicharrones (residuo muy frito que queda despu\u00e9s de derretirse la manteca de los trozos de piel del cerdo, convenientemente mezclados con masa de pan, az\u00facar y zumo y ralladura de c\u00edtricos y canela); \u201cy los molletes artesanales, junto a las bebidas, como la mistela, que antes era obligada en las amonestaciones y en las bodas y que consiste en una perfecta conjunci\u00f3n de an\u00eds seco, az\u00facar, matalah\u00faga y yerbas arom\u00e1ticas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">Para postres obligado acabar mencionado las mermeladas que \u201cAl- Jaque\u201d elabora y de las que podr\u00e1n hacer provisi\u00f3n los ocasionales visitantes, con la seguridad de que se llevar\u00e1n a su casa un manjar sorprendente tanto por su exquisitez como por su rareza. \u201c Adem\u00e1s de las tradicionales mermeladas por todos conocidas, elaboramos las de cebolla, berenjena y tomate, de las que creemos no tienen paralelo en ning\u00fan lugar\u201d, nos dice una de las tres operarias de la singular f\u00e1brica artesanal que endulza el paladar de media Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\u00bfPero cu\u00e1les son los atractivos del pueblo, aparte del m\u00e1s innegable, que radica en el n\u00facleo poblacional? Son casas que respetan la tradici\u00f3n arquitect\u00f3nica popular, algunas con fachadas blasonadas como el hotelito de Ma\u00f1ara, residencia que fue de Don Miguel de Ma\u00f1ara, aventurero y se\u00f1or de rancio abolengo, en cuya figura y haza\u00f1as muchos autores creen ver la fuente de inspiraci\u00f3n para el <strong>Don Juan Tenorio<\/strong> de Zorilla. Hay que salir al entorno y llegarse, entrando por la vieja y estrecha v\u00eda que sale de Ronda a Sevilla, al poso de cruzar el alcornocal de Bogas Bajas, al embalse o mal llamado\u201dpantano\u201d de Montejaque. Es \u00e9sta una obra tan colosal como in\u00fatil levantada en tiempos de la dictadura de Primo Rivero para detener las aguas del r\u00edo Gaudares. No se consiguieron dome\u00f1arlas por las filtraciones del terreno arcilloso, y el caudal corre libre por la hendidura del Hundidero, hasta desembocar en el Charco Azul de la cueva del Gato, en Benaoj\u00e1n. Un paisaje ins\u00f3litamente montaraz y misterioso por el tajo que abre las entra\u00f1as de la tierra, pero no exento de encanto por la fascinaci\u00f3n de la cueva, negada para aquellos que no sean expertos en espeluncas y curtidos en el riesgo y la aventura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.54cm; margin-bottom: 0cm;\">Si se quiere ver a Montejaque en todo su esplendor, captar la infinidad de matices que ofrecen sus paisajes y la particularidad de su gente, lo recomendado es que se visite en las fiestas patronales de agosto, en las que, adem\u00e1s, podr\u00e1 refrescarse en excelentes instalaciones hosteleras, piscinas incluidas. Hay com\u00fan acuerdo entre los montejaque\u00f1os, j\u00f3venes y viejos: \u201cNo hay emigrante, ya sea en Europa o en el norte de la Pen\u00ednsula, que desoiga su llamada. El fen\u00f3meno de la emigraci\u00f3n despobl\u00f3 al pueblo en los a\u00f1os sesenta, pero es ahora cuando todos retornan y lo transforman en un hervidero humano\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"margin-left: 2.5cm; margin-bottom: 0cm;\" align=\"JUSTIFY\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Foto: Tavizna, vig\u00eda de Montejaque (parcelasmontejaque)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; El pueblo, fronterizo entre la comarca de Ronda y la gaditana Sierra de Grazalema, mira al valle del Guadiaro desde el pie de los roquedales del Hacho bebiendo los vientos norte\u00f1os que hasta las casas llegan resbalando por el espol\u00f3n vertical de Tavizna, mole piramidal que le sirve, en la lejan\u00eda, de pe\u00f1ascoso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27495,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[52,460,495,610,698,1005],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1317"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1317"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1317\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}