{"id":1406,"date":"2013-09-16T10:36:41","date_gmt":"2013-09-16T08:36:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=1406"},"modified":"2013-09-16T10:36:41","modified_gmt":"2013-09-16T08:36:41","slug":"los-bollos-de-leche-de-ronda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2013\/09\/16\/los-bollos-de-leche-de-ronda\/","title":{"rendered":"Los bollos de leche de Harillo en Ronda"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<a id=\"irc_mil\" style=\"border: 0px none;\" href=\"http:\/\/www.josemariatornay.com\/mirondasentimental\/archivosmrs\/se%20olvido\/I\/seolvido01.htm\" rel=\"external nofollow\"><img loading=\"lazy\" id=\"irc_mi\" style=\"margin-top: 66px;\" src=\"\/\/www.josemariatornay.com\/mirondasentimental\/archivosmrs\/se%20olvido\/I\/tiendas.jpg\" alt=\"\" width=\"324\" height=\"243\" \/><\/a><\/p>\n<p>Foto, La Bola, una calle que ya no es la misma con la ausencia de la<\/p>\n<p>confiter\u00eda Harillo.<br \/>\n<strong>LOS BOLLOS DE LECHE DE RONDA<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Marcel Proust, que junto con Franz Kafka y James Joyce, forma la trilog\u00eda de nombres imprescindibles de la literatura del siglo XIX, en su obra \u201cEn busca del tiempo perdido\u201d asociaba recuerdos de ni\u00f1ez en Combray, con los desayunos que le ofrec\u00eda su t\u00eda Leoncia, en los que no pod\u00edan faltar las magdalenas: \u201c &#8230;esos bollos, cortos y abultados,que llaman magdalenas, que parece que tienen por molde una valva de concha de peregrino&#8230;\u201d. El escritor franc\u00e9s siempre a\u00f1or\u00f3 tiempos felices pasados con el sabor de este peque\u00f1o bizcocho. Muchos, entre los que me cuento, evocamos momentos vividos en los a\u00f1os anteriores a la pubertad relacionados con alg\u00fan tipo de golosina o delicia de confiter\u00eda, los cuales nos retrotraen a tiempos irremediablemente finiquitados.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Para esta b\u00fasqueda del tiempo que se nos fue de las manos a m\u00ed me sirven los bollos de leche que elaboraba la confiter\u00eda Harillo, cuyo fundador, \u00c1ngel, pod\u00eda presumir de que por sus venas corr\u00eda sangre torera, nada menos que la de los Ord\u00f3\u00f1ez. Ubicada en un principio en una de las esquinas que desembocaban en la popular calle La Bola y luego instalada definitivamente hasta el momento del cierre, producido a\u00f1os atr\u00e1s, en esa misma arteria de Ronda, su escaparate era una continua atracci\u00f3n para los viandantes golosos. Tengo para m\u00ed que no soy solo quien asocia los bollos de leche de Harillo con otras singladuras que la vida nos depara en su transcurso inexorable.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>A la ciudad del Tajo iban, van, los habitantes de los pueblos del entorno-la Serran\u00eda m\u00edtica e ind\u00f3mita- en pos de lo necesario y para solventar las carencias propias que el interior les negaba.Se buscaban en sus m\u00faltiples tiendas el pantal\u00f3n nuevo y la camisa blanca para la fiesta del Patr\u00f3n, el traje para la primera comuni\u00f3n, los aditamentos para la matanza del cerdo anual y casera,lanas para tricotar, los zapatos\u201dgorila\u201dpara el cole, cartuchos de escopetas para la caza&#8230;, entre un sinf\u00edn de art\u00edculos que resultar\u00eda tedioso enumerar. Se visitaban a los m\u00e9dicos, al notario y a la oficina de la propiedad. Pero fuese lo que fuese, antes de emprender el regreso \u2013 en bestia de carga, tren o autob\u00fas- se impon\u00eda pasar por la confiter\u00eda Harillo y mercar cuando menos media docena de bollos de leche, que como reci\u00e9n salidos del horno se mostraban al tacto tiernos y a la vista hinchados, esponjosos,brillantes la p\u00e1tina quemada de su cobertura. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El papel de la envoltura -amarillo con grandes letras azuladas &#8211; formaba parte del conjunto que hab\u00eda de gravitar en el recuerdo para a\u00f1orar el tiempo escapado para siempre.<\/strong><br \/>\nCategor\u00eda: Superior<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Foto, La Bola, una calle que ya no es la misma con la ausencia de la confiter\u00eda Harillo. 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