{"id":1955,"date":"2015-01-24T12:41:03","date_gmt":"2015-01-24T11:41:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=1955"},"modified":"2015-01-24T12:41:03","modified_gmt":"2015-01-24T11:41:03","slug":"1955","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2015\/01\/24\/1955\/","title":{"rendered":"Al amor de la &#8220;copa&#8221; de candela"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Si hab\u00eda un utensilio caracter\u00edstico de los inviernos de los pueblos del interior de la provincia de M\u00e1laga, en los que cuando sopla el g\u00e9lido cierzo sol\u00eda vaciar calles y plazuelas de transe\u00fantes que buscaban ateridos el calorcillo del hogar, era sin duda el brasero. De todos los enseres a los que se echaba mano en el per\u00edodo invernal destacaba \u00e9ste, que en la comarca de Ronda,no ten\u00eda otra denominaci\u00f3n que la de \u201ccopa de candela\u201d. <\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00a0 Este trebejo casero, que hab\u00eda dormido el sue\u00f1o de los justos en camarillas y desvanes durante los meses primaverales y del est\u00edo, ocupaba con todos los honores el principal lugar de la casa, el cual no era otro que aquel en la que la reuni\u00f3n familiar era obligada, ya fuese para la pl\u00e1tica distendida, ya para el refrigerio cotidiano o las comidas de mayor enjundia. <\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00a0 En la comarca ronde\u00f1a, apenas traspasado el d\u00eda de Todos los Santos y de Difuntos, que casi siempre marcan la separaci\u00f3n de d\u00edas templados y fr\u00edos, las amas de casa desempolvaban el recipiente met\u00e1lico con asas, am\u00e9n del chubesqui (aparato calefactor de hojalata y forma cil\u00edndrica y agujereada para que circule libremente el aire y haga prender los tizones r\u00e1pidamente una vez convenientemente colocados sobre la \u201ccopa\u201d) y lo disponen para su uso inmediato. <\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Antes se habr\u00e1 hecho acopio de buen carb\u00f3n de le\u00f1a o cisco de carb\u00f3n vegetal menudo que los campesinos de la zona se encargaban de vender en sacos de pueblo en pueblo a lomo de mula vieja y coja apta para las empinadas calles serranas y a grito pelado: \u201c\u00a1 Carb\u00f3n de encina!\u201d gritaban destempladamente, conformando con la venta itinerante una estampa t\u00edpica irremediablemente desaparecida, pero que perdura en el acervo de las costumbres y cultura popular de pueblos como Benaoj\u00e1n, Montejaque, Jimera de L\u00edbar o J\u00fazcar y Alpandeire, entre otros , y que los m\u00e1s viejos del lugar reviven con a\u00f1oranza.<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00a0 En los inviernos serranos, que suelen ser g\u00e9lidos, el rito de la \u201ccopa\u201dde candela empezaba en la calle. En ella se depositaba hasta que el vientecillo retoz\u00f3n avivaba las brasas, que la \u201cpaletilla\u201d se encargaba removi\u00e9ndolas de mantenerlas incandescentes todo el d\u00eda, una vez que la \u201ccopa\u201d era acogida por los faldones de la mesa estufa sabiamente situada por el ama de casa en el rinc\u00f3n m\u00e1s protegido del hogar. All\u00ed permanec\u00eda durante hasta altas horas o cuando la familia se entregaba al obligado descanso nocturno. Eso s\u00ed, cubri\u00e9ndola de cenizas para que el rescoldo durase hasta al d\u00eda siguiente. Hab\u00eda que resguardar los tizones para que al fuese m\u00e1s f\u00e1cil encenderla de nuevo. Y as\u00ed un d\u00eda y otro hasta que el calorcillo primaveral la convirtiera en un trasto in\u00fatil. Y vuelta a empezar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00a0 Con los nuevos tiempos y la aparici\u00f3n de los electrodom\u00e9sticos con los que se modernizaron los hogares sin excepci\u00f3n, las estufas el\u00e9ctricas o de gas, am\u00e9n del aire acondicionado para el fr\u00edo o el calor,la \u201ccopa\u201d de candela acab\u00f3 por arrumbarse del todo acabando en los vertederos. Pero todav\u00eda hay quien recurre a ella porque como nos dicen los m\u00e1s viejos del lugar \u201c su calorcillo no tiene punto de comparaci\u00f3n con esos nuevos artilugios que, entre otros defectos, no cuenta con el de permitir que la familia se re\u00fana a su alrededor para comentar las quisicosas y sucedidos del d\u00eda\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00a0 Todos guardamos recuerdos gratos de nuestra ni\u00f1ez. Retazos de vida que nunca llegan a perderse en el armario de recuerdos y vivencias que afloran en cualquiera de los momentos de la existencia. Evocamos esos momentos cuando la nostalgia o a\u00f1oranza nos invade a partes iguales apart\u00e1ndonos del ajetreo diario no pocas veces odioso.<\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Mis primeras lecturas de aparecidos y fabulosas correr\u00edas decontrabandistas, constantes como medio de vida en los pueblos serranos,no se habr\u00e1n contado al abrigo del fald\u00f3n de la mesa de estufa!\u00a1Cu\u00e1ntas historias sobre personajes y personajillos no se habr\u00e1n hilvanados!\u00a1Cu\u00e1ntos refranes, consejas y f\u00e1bulas! <\/strong><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>La vieja y austera\u00a0 \u201ccopa\u00a8 de candela merecer\u00eda un monumento en los peque\u00f1os pueblos malague\u00f1os. Por su ancestral utilizaci\u00f3n y haber servido para en su torno reunir en tiempos borrascosos a peque\u00f1os y mayores, afianzando amores filiales y entra\u00f1ables amistades.<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" id=\"irc_ilrp_mut\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcSqZJYEdF_4W1XCvDr3xTYgOUXtPXALXwWPkuKrHWgAEBvTUDi90ktP5VfB5A\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"340\" data-height=\"393\" data-width=\"495\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si hab\u00eda un utensilio caracter\u00edstico de los inviernos de los pueblos del interior de la provincia de M\u00e1laga, en los que cuando sopla el g\u00e9lido cierzo sol\u00eda vaciar calles y plazuelas de transe\u00fantes que buscaban ateridos el calorcillo del hogar, era sin duda el brasero. 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