{"id":2365,"date":"2015-12-01T09:47:16","date_gmt":"2015-12-01T08:47:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=2365"},"modified":"2015-12-01T09:47:16","modified_gmt":"2015-12-01T08:47:16","slug":"la-importancia-de-llamarse-pepe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2015\/12\/01\/la-importancia-de-llamarse-pepe\/","title":{"rendered":"La importancia de llamarse Pepe"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">La importancia de llamarse Pepe<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Un clarificador reportaje que apareci\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s en SUR debido a la pluma de la periodista Irene Quirante sobre lo apellidos nov\u00edsimos y los que ya han pasado a la historia porque no hay padres que eche manos de ellos me llen\u00f3 de cierta zozobra y de un mal disimulado disgusto. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">\u00a0Ya no hay quien se llame Jos\u00e9 a secas. El nombre (y no digamos si hom\u00f3nimo Pepe) ha entrado en franca decadencia, despu\u00e9s de su apogeo en los a\u00f1os 30 y 40 del pasado siglo. Le siguen no muy a la zaga los de Francisco, Crist\u00f3bal, Juan o Antonio y Lorenzo. Estos nombres parece que causan repelo a la hora de cristianar al ne\u00f3fito. En el sexo contrario \u00eddem de lo mismo. \u00bfA qui\u00e9n se le ocurrir\u00eda ahora bautizar a su v\u00e1stago con nombres tales como Josefa, Francisca, Rosal\u00eda, Amparo Elo\u00edsa o Leonor?<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">En la d\u00e9cada de los 60 esos apelativos tan familiares ellos por s\u00ed solo buscaron acomodo junto a otros para no sufrir el destierro por completo. As\u00ed aparecieron los Jos\u00e9 Mar\u00eda, Francisco Javier o Antonio Miguel. Se sujetaban as\u00ed como a una tabla de salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n los de Leonor Mar\u00eda, Mari Paz\u2026 Se hu\u00eda de los patron\u00edmicos breves y sonoros de siempre como quien huye de la peste.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">S\u00edrveme de introito cuanto llevo expuesto para llegar al germen de mi escrito, que no es otro que reivindicar mi nombre, por muy simple y discordante que suene. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Jos\u00e9 es nombre masculino y hunde sus ra\u00edces en el pueblo hebreo: lo llev\u00f3 con orgullo el und\u00e9cimo hijo de Jacob, imaginen ustedes la tira de a\u00f1os. Si acudimos a la numerolog\u00eda para establecer las condiciones que le son propias a este nombre veremos que los que lo poseen obedecen a una naturaleza emotiva. Es idealista, ama la experiencia y el saber; eso en cuanto a sus dotes an\u00edmicas, que en lo que toca a lo material le gusta sentirse recompensado por sus esfuerzos al conseguir sus metas, ya sea en el trabajo, ya en su af\u00e1n por conseguir una posici\u00f3n social.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Posee talento natural y se expresa como pensador que hace gala de un talante claramente moral. Su esp\u00edritu es conservador. Se alinea por ende en formaciones pol\u00edticas que obedecen posiciones jam\u00e1s rayanas en lo extremado, sin que eso quiera decir que no posea un car\u00e1cter en\u00e9rgico llegado el momento. Se muestra diligente a la hora de conseguir sus prop\u00f3sitos, pero se muestra siempre respetuoso con los dem\u00e1s, lo que no es poco en estos tiempos en los que se menosprecia el saber estar y el comportamiento respetuoso con los dem\u00e1s.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Jos\u00e9 o, familiarmente, Pepe. O Josefa, Rosal\u00eda o Br\u00edgida se encuentran en franca decadencia. Se huye de estos apelativos como de apestados. Hoy para uno y otro sexo son otros los nombres que ganan terreno. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Hoy d\u00eda, los que se prodigan para los ni\u00f1os son los de Sergio, Mario, Alejandro, Pablo o Iv\u00e1n. Y para el sexo opuesto los de Cristina, Alba, Paula o Sandra. O bien se recurre a otros que nos vienen importados (y aqu\u00ed se riza el rizo de la modernidad), pero que ya no sorprenden a nadie. La nomenclatura es amplia, por lo que nos quedaremos solo con un pu\u00f1ado: Ada, \u00c1gata, Amanda, Audrey Brenda o Chantal, am\u00e9n de Cintia, Desir\u00e9e o Denise. Hay donde escoger para que los padres puedan presumir de progres, vocablo \u00e9ste en la actualidad rayano con lo despectivo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> \u201c<span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">La importancia de llamarse Ernesto\u201d es una divertida comedia de Orcar Wilde escrita en 1895 y cuyo contenido habla sobre las costumbres y la seriedad de la sociedad del momento haciendo solfa de ella y con clara intenci\u00f3n de vituperio.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #333333;\"> <span style=\"font-family: 'Arial Black', sans-serif;\">Yo me reafirmo en la categor\u00eda de llamarme Pepe, un rasgo de mi propio ser al que no renuncio; es m\u00e1s del que me siento orgulloso. Hoy no hay padres que bauticen a su v\u00e1stago con ese apelativo, huyen de \u00e9l como el diablo del agua bendita. Mis descendientes tampoco hacen ostentaci\u00f3n de este nombre; el ejemplo cunde en nuestro pa\u00eds, por lo que no es raro que en un d\u00eda no muy lejano haya desaparecido de la faz de la tierra. Los pepes desgraciadamente ser\u00e1n historia pasada.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; La importancia de llamarse Pepe Un clarificador reportaje que apareci\u00f3 d\u00edas atr\u00e1s en SUR debido a la pluma de la periodista Irene Quirante sobre lo apellidos nov\u00edsimos y los que ya han pasado a la historia porque no hay padres que eche manos de ellos me llen\u00f3 de cierta zozobra y de un mal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27495,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2365"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2365"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2365\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}