{"id":3362,"date":"2018-09-21T10:03:02","date_gmt":"2018-09-21T08:03:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=3362"},"modified":"2018-09-21T10:08:09","modified_gmt":"2018-09-21T08:08:09","slug":"genal-y-guadiaro-dos-rios-en-desgracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2018\/09\/21\/genal-y-guadiaro-dos-rios-en-desgracia\/","title":{"rendered":"Genal y Guadiaro, dos r\u00edos en desgracia"},"content":{"rendered":"<div class=\"_2UOPPuPG6zxCK9RKdInmQZ _2YkIDpNr1NzUdbSIhsaRb9\">\u00a0<img src=\"https:\/\/static.diariosur.es\/www\/pre2017\/multimedia\/noticias\/201702\/26\/media\/cortadas\/guadiaro-kqz-U212413327902cyF-575x323@Diario%20Sur.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de fotos del rio guadiaro, diario sur\" \/>Foto DIARIO SUR<\/div>\n<div class=\"_1Hg8Xior6-IBKo0F9-25T7 customScrollBar _3SScZSIMHCG0mQX3LfHKrR\">\n<div class=\"wide-content-host\">\n<div class=\"OzcqDwEUz10RIoukdLyVT\">\n<div><\/div>\n<div>\n<div class=\"_1WprirXmwrr1tPFDyFcLIW _3T_0izEBoQ4deL5A42nKOm allowTextSelection\">\n<div class=\"rps_1257\">\n<div dir=\"ltr\">\n<p>Genal y Guadiaro, dos r\u00edos en desgracia<\/p>\n<p>JOS\u00c9 BECERRA<\/p>\n<p>Se han venido alzando voces para que se llegue m\u00e1s pronto que tarde a la regeneraci\u00f3n de los r\u00edos Genal y Guadiaro, pero las administraciones p\u00fablicas provinciales\u00a0\u00a0pasan ol\u00edmpicamente de ellas. Ambas ramblas fueron abandonadas a su suerte, que no es otra sino recibir la ponzo\u00f1a de vertidos sin que nadie mueva un dedo para restablecer\u00a0\u00a0la limpieza de sus cauces, otrora no solo abundantes y fr\u00edos, y por ende saludables,\u00a0\u00a0sino sin\u00a0m\u00e1cula de contaminaci\u00f3n alguna. Fueron aptas\u00a0\u00a0para el ba\u00f1o, y el que esto escribe puede dar fe de ello: aprendi\u00f3 en sus aguas cristalinas a nadar durante los a\u00f1os de la ni\u00f1ez, lo que no dejaba de ser un placer, al que se sumaba el de la captura de cangrejos o la pesca del barbo bien conocido como ib\u00e9rico (<i>luciobarbus<\/i>), de una abundancia extrema, lo que proporcionaba\u00a0\u00a0el gozo de atraparlo. Algo que ya es imposible, fruto de la contaminaci\u00f3n reinante en ambos cursos fluviales, a lo que hay que sumar el consiguiente da\u00f1o que se les inflige a causa\u00a0\u00a0del degradado\u00a0ecosistema circundante.<\/p>\n<p>El Partido Popular ha formulado en un pleno celebrado en la sede de la Diputaci\u00f3n de M\u00e1laga sendas reclamaciones a la Junta de Andaluc\u00eda\u00a0\u00a0y al Gobierno de S\u00e1nchez que se conceda al r\u00edo Guadiaro la atenci\u00f3n que merece de manera y forma que se frenen\u00a0\u00a0los vertidos contaminantes y cesen las tropel\u00edas que\u00a0\u00a0arruinan y aniquilan\u00a0\u00a0su cauce.<\/p>\n<p>Fueron ambos r\u00edos limpios y caudalosos en los cuales era un puro placer desfrutar de ba\u00f1os en los veranos que suelen ser t\u00f3rridos en la Serran\u00eda de Ronda. Pero eran otros tiempos. Dejaron de suscitar la atenci\u00f3n cuando los torrentes que los alimentaban fenecieron y sus aguas bajaron pobres y no pocas veces contaminadas. En las \u00faltimas d\u00e9cadas pasadas las escenas que cada verano se ofrec\u00edan\u00a0 a la vista eran dignas del mejor pintor costumbrista. Ignacio Zuloaga, el maestro indiscutible del costumbrismo espa\u00f1ol, de pasar por sus riberas, hubiera captado con su maestr\u00eda el colorido, la agitaci\u00f3n y el bullicio de quienes bajaban de los pueblos lim\u00edtrofes a gozar de un d\u00eda de asueto y comilona, junto a tan cristalinas aguas. Hoy por hoy, hubiese renunciado a ese menester porque ya no ofrecen el menor atractivo para tan digna paleta.<\/p>\n<p>El saneamiento integral de la provincia estar\u00e1 inconcluso hasta que no se materialicen las depuradoras que en su d\u00eda- ya ha llovido- se previeron para los r\u00edos Genal y Guadiaro, pero que nunca se llevaron a cabo pese ser declaradas de inter\u00e9s tanto por el Estado como por el ente auton\u00f3mico andaluz. Si te vi no me acuerdo parecen decir ambas administraciones que\u00a0 hacen o\u00eddos sordos, cada una por su lado, ante leg\u00edtimas exigencias para que un problema arduo que incide en los pueblos de la Serran\u00eda de Ronda, sometidos a la arbitrariedad de responsables pol\u00edticos que vienen jugando con sus intereses, se solucione de una vez por todas (iba a decir \u201cde una pu\u00f1etera vez\u201d, que es lo que argumenta la vecindad que viene sufriendo la postergaci\u00f3n \u00a0desde mucho tiempo atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Los agricultores de la provincia de M\u00e1laga han levantado la voz para que las instituciones andaluzas tomen en serio la necesidad de agua de sus peque\u00f1as fincas de regad\u00edo que jalonan el curso del r\u00edo, el cual nace en la Serran\u00eda de Ronda, recibe los aportes de su hermano menor, el Genal, hasta desembocar en el Campo de Gibraltar en su b\u00fasqueda\u00a0\u00e1vida del mar. Arguyen con raz\u00f3n que se puede aprovechar el excedente de aguas \u201crespetando siempre el caudal ecol\u00f3gico necesario para subsistencia de la biodiversidad \u00a0existente\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0<\/strong><strong>Si este r\u00edo tiene capacidad para colmar las aspiraciones de los regantes de tierras bajas, es algo que nos alegra a quienes vivimos cercanos a sus orillas, pero consideramos que ha sufrido una gran transformaci\u00f3n sobre todo en las inmediaciones con pueblos como Benaoj\u00e1n, Montejaque Jimera de L\u00edbar o Cortes de la Frontera, los cuales pueden considerarse lugares altos del curso. Otra cosa son los aportes que reciba en latitudes bajas, que s\u00ed alegran, al parecer, el derrotero de sus aguas, que son copiosas y son las que se exigen para su aprovechamiento en zonas de regad\u00edos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Guadiaro, otrora de aguas impetuosas incluso en verano, por lo menos\u00a0entr\u00f3 en franca decadencia a\u00f1os atr\u00e1s. Escasez de lluvias en el entorno, aportes de arroyos contaminados y la consiguiente transmutaci\u00f3n geomorfol\u00f3gica del suelo verificaron su mutaci\u00f3n y acabaron con su apogeo de anta\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0El r\u00edo a su paso por el t\u00e9rmino municipal benaojano, lugar donde transcurrieron mis a\u00f1os de ni\u00f1ez y mocedad, ejerci\u00f3 siempre una gran atracci\u00f3n para la vecindad. En sus limpias aguas se deslizaban a placer barbos escurridizos y rubicundos cangrejos. Era apto para la pesca de una y otra especie y en \u00e9l me cobr\u00e9 mis primeras capturas con el entusiasmo propio de la temprana edad. Se bajaba hasta el r\u00edo, sobre todo en los meses del est\u00edo, para disfrutar de un relajante ba\u00f1o en los m\u00faltiples \u201ccharcos\u201d que jalonaban su curso; all\u00ed se remansaban las aguas, se tornaban profundas y no pod\u00edan ser m\u00e1s propicias para los chapuzones reconfortantes y el bucear placentero.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0Los \u201ccharcos\u201d del Guadiaro a su paso por el t\u00e9rmino municipal de Benaoj\u00e1n eran numerosos y se adaptaban a la edad del ba\u00f1ista a tenor de su edad. Creo que desde que la m\u00eda era muy corta y hasta que pude presumir de mozalbete ascend\u00ed r\u00edo abajo y r\u00edo arriba empezando por el \u201ccharquito de Emilia\u201d, con aguas hasta las rodillas o poco m\u00e1s hasta llegar hasta el Charco del T\u00fanel, profundo y turbulento; detr\u00e1s quedaban otros en los que la vecindad se solazaba por las arenas de su fondo, lo cristalino de sus aguas o el paraje impresionante de adelfas, junqueras y mimbreras que los envolv\u00eda: Azul, Redondo, La Molineta, o La Fresnadilla, nacimiento de agua \u00e9ste \u00faltimo en la que se pod\u00eda apagar la sed y en cuyas inmediaciones se organizaban almuerzos y merendolas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Por desgracia\u00a0<\/strong><strong>estos remansos de paz fueron desapareciendo con el tiempo. Ni rastro de ellos qued\u00f3. Solo guarda su esplendor de anta\u00f1o el Charco Azul, a los pies de la efigie de piedra del Gato, que da nombre a una cueva que constituye el m\u00e1s conocido distintivo del pueblo, al que presta vida el cauce del afluente Gaduares o Campobuche, que tanto monta. Sur orillas y aleda\u00f1os contin\u00faan siendo propicios para, adem\u00e1s del ba\u00f1o relajante, inveros\u00edmilmente fr\u00edo, lugar propicio para comilonas festivas.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los m\u00e1s viejos del lugar ya no tenemos reparos en afirmar que \u201c\u00e9ste no es mi Guadiaro, que me lo han cambiado\u201d. Nos asiste la raz\u00f3n por la visi\u00f3n decadente que el r\u00edo ofrece, otrora vistosa y atrayente.\u201d Los r\u00edos son la vida que van a dar al mar, que es el morir\u201d, cant\u00f3 el poeta Manrique con pesadumbre. Nuestro Guadiaro languidece antes de llegar al pi\u00e9lago que lo acoge.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00bfCulpables de esta sinraz\u00f3n? Es posible que las lluvias que no son tan intensas y frecuentes como en la pasada centuria est\u00e9n detr\u00e1s, pero no hay que echar en saco roto la desidia de las administraciones locales que se mostraron remisos a tomar el toro por los cuernos de su regeneraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>No se puede decir, empero, que sea un r\u00edo del todo contaminado. No lo es hasta el presente. Pero si echamos de menos su imagen de lustros atr\u00e1s. Solo nos queda el consuelo del Charco Azul a los pies de la Cueva del Gato, en esencia el mismo de siempre. Aguas limpias y fr\u00edas y un paraje de pe\u00f1as y vegetaci\u00f3n envolvente que le siguen prestando la apariencia de un rinc\u00f3n casi paradis\u00edaco.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Foto DIARIO SUR Genal y Guadiaro, dos r\u00edos en desgracia JOS\u00c9 BECERRA Se han venido alzando voces para que se llegue m\u00e1s pronto que tarde a la regeneraci\u00f3n de los r\u00edos Genal y Guadiaro, pero las administraciones p\u00fablicas provinciales\u00a0\u00a0pasan ol\u00edmpicamente de ellas. Ambas ramblas fueron abandonadas a su suerte, que no es otra sino recibir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27495,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,21],"tags":[914,958],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3362"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3362"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3365,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3362\/revisions\/3365"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}