{"id":3446,"date":"2018-11-09T12:06:10","date_gmt":"2018-11-09T11:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=3446"},"modified":"2018-11-09T12:06:10","modified_gmt":"2018-11-09T11:06:10","slug":"el-controvertido-cambio-de-hora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2018\/11\/09\/el-controvertido-cambio-de-hora\/","title":{"rendered":"EL controvertido cambio de hora"},"content":{"rendered":"<p>EL controvertido cambio de hora<\/p>\n<p>JOS\u00c9 BECERRA<\/p>\n<p><b>Parece ser que el cambio de hora, ese que nos hace trastabillar cada a\u00f1o por estas fechas y que parece que tiene los d\u00edas contados, acaba de instalarse de nuevo en el pa\u00eds con todos los honores. Unos lo reciben alborozados y agradecen que les proporcione una hora de vida m\u00e1s; otros reniegan de \u00e9l y disienten de su implantaci\u00f3n porque viene a poner confusi\u00f3n aunque sea pasajera en sus d\u00edas.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0 Puede parecer un regalo del cielo\u00a0<\/b>esa hora de m\u00e1s que se nos otorga por parte de las altas esferas administrativas del pa\u00eds; eso para unos, porque para otros no significa sino una sumisi\u00f3n que debemos a quienes nos rigen, los cuales pueden disponer a su antojo de algo que intr\u00ednsecamente nos pertenece, a saber, el tiempo. Ahora se nos hace un gratuito obsequio en forma de esos 60 minutos que vienen a alegrarnos la asistencia; pero nuestra dicha en un pozo porque que se nos ha de arrebatar el don en la pr\u00f3xima primavera, si es que no se decide dejar correr las cosas por su cauce natural y, de una vez por todas, se nos permite no tener que manejar las manecillas del reloj para nunca jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed y ahora el cambio de hora que se nos acaba de imponer vendr\u00e1 como siempre a trastocar por unos d\u00edas nuestras costumbres habituales. Se altera la hora de nuestras comidas y ocurre lo propio con el obligado sue\u00f1o que viene a recobrarnos las fuerzas perdidas. Hasta que nos habituemos al cambio sometemos nuestras vidas a un tr\u00e1nsito que nos trastoca y que, quieras que no, interrumpe costumbres mantenidas inc\u00f3lumes durante los \u00faltimos seis meses.<\/p>\n<p>Aluden los \u201ccabezas cuadradas\u201d de Bruselas, apegados siempre al m\u00e1s riguroso logaritmo, y que en su d\u00eda propugnaron ambos\u00a0\u00a0horarios, el de verano y el de invierno, que el fin del cambio de no persegu\u00eda otros fines que los econ\u00f3micos. Daban por seguro que con la mutaci\u00f3n de la hora se ahorrar\u00eda energ\u00eda, lo que redundar\u00eda en un generalizado beneficio. Menos horas de l\u00e1mparas encendidas, m\u00e1s ahorro para los hogares. Luego, al correr de los a\u00f1os, se ha visto que aquella proposici\u00f3n carec\u00eda de base cient\u00edfica: no hab\u00eda tal ahorro, seg\u00fan se ha venido demostrando por estudios sesudos de estudiosos de la cuesti\u00f3n, y si lo hab\u00eda era por un porcentaje rid\u00edculo que no val\u00eda la pena por las perturbaciones que produc\u00eda en el discurrir de la vida de la gente afectada.<\/p>\n<p>Ocurre adem\u00e1s que la discusi\u00f3n se acent\u00faa en el caso de pa\u00edses asentados en distintas latitudes que preferir\u00edan la fijaci\u00f3n para todo el a\u00f1o el horario de verano o el de invierno, seg\u00fan su conveniencia. Y, por supuesto, hay quienes prefieren que no haya mutaci\u00f3n alguna y se mantenga igual durante todo el a\u00f1o. Cada uno arrimando el ascua a su sardina, como es p\u00fablico y notorio. Tampoco hay que descartar que, llevando a extremos grotescos esta cuesti\u00f3n, y en una exaltaci\u00f3n de lo propio y el desprecio a lo ajeno haya quienes dentro de un mismo pa\u00eds pretenda un horario distinto a tenor del territorio en el que habitan. Algo que no ser\u00eda de extra\u00f1ar en la situaci\u00f3n del exacerbado amor patriotero mantenido en las distintas comunidades espa\u00f1olas. Puede ocurrir que, en definitiva, como sentenciaba un dicho antiguo en mi tierra m\u00e1s al sur del sur peninsular \u201cNosotros matamos el tiempo, pero \u00e9l nos entierra\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL controvertido cambio de hora JOS\u00c9 BECERRA Parece ser que el cambio de hora, ese que nos hace trastabillar cada a\u00f1o por estas fechas y que parece que tiene los d\u00edas contados, acaba de instalarse de nuevo en el pa\u00eds con todos los honores. 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