{"id":3639,"date":"2019-05-16T11:55:03","date_gmt":"2019-05-16T09:55:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=3639"},"modified":"2019-05-17T12:54:25","modified_gmt":"2019-05-17T10:54:25","slug":"carteros-rurales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2019\/05\/16\/carteros-rurales\/","title":{"rendered":"Carteros rurales"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"https:\/\/www.equiposytalento.com\/contenido\/noticias\/correos885.jpg\" \/><\/p>\n<p>Cartero rural, una figura indeleble<\/p>\n<p>Una estampa familiar en los pueblos de escasa densidad\u00a0 de poblaci\u00f3n fue siempre\u00a0 la que conforma el cartero rural callejeando por sus calles, cartera en ristre hasta hacer llegar la misiva a mano de su destinatario. En los pueblos de la Serran\u00eda de Ronda, esos que se esponjan a los pies\u00a0 de imponentes cumbres que desaf\u00edan al cielo o los que buscaron en su d\u00eda la proximidad de suaves collados, el cartero es un elemento m\u00e1s e insustituible del paisaje aldeano. El cartero, por lo que comporta su oficio de repartir misivas con infinitud de informaciones, ha suscitado siempre estimaci\u00f3n y respeto entre la gente sencilla.<\/p>\n<p>Al cartero\u00a0\u00a0 se le espera\u00a0 cada d\u00eda con impaciencia y anhelo; es la persona que, de una forma u otra, une a cada uno con el resto del mundo, entendido \u00e9ste como esa parte min\u00fascula pero\u00a0 que nos ata\u00f1e decisivamente en cuanto se cifra\u00a0 en relaciones de trabajo, amistad, amor y comunicaci\u00f3n, entre otras cuestiones, que solo al receptor de la informaci\u00f3n\u00a0 compete. De ah\u00ed la deferencia que se le dispensa y la grata acogida que se le concede.<\/p>\n<p>El cartero, pundonoroso y prudente, conoce todos los nombres y apellidos de los habitantes del pueblo, como no pod\u00eda ser de otra manera. Entregaba la correspondencia en mano sin el menor comentario, quiz\u00e1s respondiendo con una sonrisa abierta cuando le\u00eda en el rostro del destinatario el j\u00fabilo que le provocaba la carta que depositaba en sus manos.<\/p>\n<p>Participa silenciosamente\u00a0 del gozo que a la madre del hijo emigrante en tierras extra\u00f1as le produc\u00eda el sobre en el que\u00a0 reconoc\u00eda\u00a0 la letra inconfundible del ser querido y lejano, o del alborozo de la joven que se estrenaba en amores y que le transmit\u00eda desde otras latitudes\u00a0 noticias del amante que no pod\u00edan ser m\u00e1s que halag\u00fce\u00f1as para la receptora del escrito, la cual dif\u00edcilmente pod\u00eda ocultar su regocijo, a\u00fan sin abrir el sobre que ostensiblemente temblaba entre sus manos por la emoci\u00f3n. El cartero, sin mediar palabra, continuaba su callejear en silencio, en pos de otras manos en la que depositar comunicados y notificaciones de administraciones p\u00fablicas, de comerciantes, de bancos,\u00a0 en fin de quienes buscaban el contacto con la m\u00e1s variopinta poblaci\u00f3n. Para sus adentros se regocijaba con las buenas noticias o se entristece si hab\u00eda sido portador de infaustas nuevas.<\/p>\n<p>De los carteros de pueblos se exigen y alaban la honradez e integridad, conductas de las que hacen gala. Cualidades que adornan a un oficio que, por estas razones, no puede recaer en cualquiera, sino en personas de probada rectitud. Tengo que decir que miembros de mi familia ejercieron y siguen ejerciendo este oficio en Benaoj\u00e1n, el pueblo blanco y acogedor que se acomod\u00f3, desde siglos atr\u00e1s en los m\u00e1rgenes del r\u00edo Guadiaro. Son ejemplo vivo de la probidad que rigi\u00f3 su conducta, transmitida de padres a hijos. Vaya para ellos mi admiraci\u00f3n y afecto m\u00e1s sincero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartero rural, una figura indeleble Una estampa familiar en los pueblos de escasa densidad\u00a0 de poblaci\u00f3n fue siempre\u00a0 la que conforma el cartero rural callejeando por sus calles, cartera en ristre hasta hacer llegar la misiva a mano de su destinatario. En los pueblos de la Serran\u00eda de Ronda, esos que se esponjan a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27495,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[136,196,866,922],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3639"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3639"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3639\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3642,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3639\/revisions\/3642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3639"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3639"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3639"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}