{"id":4095,"date":"2019-12-26T14:01:03","date_gmt":"2019-12-26T13:01:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=4095"},"modified":"2019-12-26T14:04:06","modified_gmt":"2019-12-26T13:04:06","slug":"solo-el-mar-le-falta-a-ronda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2019\/12\/26\/solo-el-mar-le-falta-a-ronda\/","title":{"rendered":"\u00a0Solo el mar le falta a Ronda"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img src=\"https:\/\/static2.diariosur.es\/www\/pre2017\/multimedia\/noticias\/201611\/25\/media\/cortadas\/algatocin_xoptimizadax-k0mB-U21241518855anG-575x323@Diario%20Sur.jpg\" alt=\"Resultado de imagen de fotos de la serran\u00eda de ronda\" \/>Foto: Diario SUR<\/p>\n<p><b>Solo el mar le falta a Ronda<\/b><\/p>\n<p><b>JOS\u00c9\u00a0 BECERRA<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/b><b>Ronda y su comarca abrupta, un conglomerado de pueblos cobijados bajo un conjunto de sierras que como pocas en la geograf\u00eda hispana espolean la imaginaci\u00f3n. Dicen quienes se enamoraron de estas tierras que para hablar de ellas, sus paisajes y sus monumentos naturales y debidos a la mano del hombro \u201chay que enjuagarse la boca con agua de colonia\u201d. Desde\u00a0\u00a0la Ronda mesete\u00f1a y los valles del norte a los valles del sur se abrazan sin soluci\u00f3n de continuidad, atemperados por la piedra que platea el cielo, olivos centenarios y no menos longevos encinares, alcornoques y casta\u00f1os. Un paisaje que contemplado en la lejan\u00eda podr\u00eda parecer \u00e1spero y sombr\u00edo, pero que se humaniza y gana en tintes acogedores en cuanto gozamos de su proximidad. La sequedad aparente la suavizan enseguida los valles, al pie de lomas y soto montes cuyos pies lo riegan\u00a0\u00a0r\u00edos que como el Genal y Guadiaro todav\u00eda permiten no muy lejos\u00a0\u00a0de sus riberas\u00a0\u00a0la existencia de higueras y \u00e1rboles frutales \u2013 el famoso pero de Ronda, que de lo que tuvo retuvo \u2013 retenes de verdes paisajes de anta\u00f1o.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de\u00a0\u00a0las leyendas que envuelven a Ronda y su zona de influencia \u2013 hombres echados al monte a lo largo de la historia y que la revistieron con la p\u00e1tina del romanticismo que se encargaron de transmitir los viajeros anglosajones al lugar a medio mundo; toreros famosos que encandilaron a mozas dicharacheras retrecheras\u00a0\u00a0al mismo tiempo que pusieron la pica del valor humano en lo m\u00e1s alto; gente brav\u00eda que puso en jaque a los poderes establecidos o que se rebelaron contra el invasor de turno&#8230;-, m\u00e1s all\u00e1, incluso, de lo que ni anales ni docta documentaci\u00f3n archiv\u00edstica recogen, hay que considerar el paisaje \u2013 omnipresente, eternamente previsible por lo atormentada orograf\u00eda \u2013 y el componente humano\u00a0\u00a0que en \u00e9l\u00a0\u00a0el se movi\u00f3\u00a0\u00a0y mueve desde\u00a0\u00a0Paleol\u00edtico Superior \u2013 vestigios de las cuevas de la Pileta y el Gato \u2013 hasta nuestros d\u00edas.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0Agricultura y ganader\u00eda conformaron el sustrato econ\u00f3mico durante siglos. Por lo general, predomin\u00f3 el cultivo incentivo \u2013 cereales, legumbres, hortalizas \u2013 en peque\u00f1as heredades de las que obten\u00eda el sustento familiar, complement\u00e1ndose con los aportes\u00a0\u00a0de sueldos obtenidos en trabajos por cuenta ajena. Corcho en los montes de Ronda\u00a0\u00a0y de Cortes de la Frontera, dehesas de encinas y bellotas\u00a0\u00a0para el cerdo de crianza montanera, sustento de una industria chacinera que traspas\u00f3 los l\u00edmites locales: chorizos de Ronda y Arriate, lomo frito de Benaoj\u00e1n, morcillas y jamones de Montejaque.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La riqueza agropecuaria que nunca fue de altos vuelos pero siempre bien aprovechada. Y junto a ella los trabajos de artesan\u00eda, que con la eclosi\u00f3n tur\u00edstica de los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1 constituyendo un sustrato econ\u00f3mico floreciente. Labores de esparto y pleita gozan de gran tradici\u00f3n en buena parte de los pueblos de la geograf\u00eda serrana. La forja y los trabajos de madera ronde\u00f1as es un buen ejemplo de la perduraci\u00f3n de artesanos reclamados por constructores que quieren perpetuar, siquiera sea como muestra, la ornamentaci\u00f3n con materiales nobles con sabor de anta\u00f1o.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0Nada le faltar\u00eda a la Serran\u00eda de Ronda si a su relieve complejo vinieran\u00a0\u00a0a besarle los pies las olas del mar. Si de desde lo alto de la altiplanicie sobre la que se emplaza la Ciudad So\u00f1ada de Rilke, cuyo hermoso casco urbano corta en dos el profundo tajo que el r\u00edo Guadalev\u00edn ha ido excavando a lo largo de milenio, pudiese otearse el ancho pi\u00e9lago, sus aguas pac\u00edficas o embravecidas.\u00a0\u00a0El abrazo h\u00famedo sobre la aspereza de los riscos.\u00a0\u00a0Navecillas empujadas por Eolo, el guardi\u00e1n mitol\u00f3gico de los vientos,\u00a0\u00a0arribando presurosas\u00a0\u00a0a las proximidades del paisaje calizo, siempre variable merced a la mano del hombre que cre\u00f3 y transforma continuamente la cubierta vegetal. Un sue\u00f1o imposible.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0\u00a0\u00a0No, no le dio al Hacedor por conceder el mar a Ronda. Pero, bien mirado, no fue un castigo: la majestuosidad de sus sierras, lo abrupto de las escarpaduras, las envalentonadas agujas de las\u00a0\u00a0cumbres (a las que se oponen en repentino contraste\u00a0\u00a0la placidez de los valles), fue a todas luces\u00a0\u00a0una d\u00e1diva divina. Perdimos el gratificante influjo de la inmensidad del\u00a0\u00a0mar pero ganamos lo grandioso de las eternas cimas.<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &nbsp; Foto: Diario SUR Solo el mar le falta a Ronda JOS\u00c9\u00a0 BECERRA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ronda y su comarca abrupta, un conglomerado de pueblos cobijados bajo un conjunto de sierras que como pocas en la geograf\u00eda hispana espolean la imaginaci\u00f3n. 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