{"id":4370,"date":"2020-09-28T17:41:13","date_gmt":"2020-09-28T15:41:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=4370"},"modified":"2020-09-28T17:41:13","modified_gmt":"2020-09-28T15:41:13","slug":"mayores-solos-y-postergados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2020\/09\/28\/mayores-solos-y-postergados\/","title":{"rendered":"Mayores solos y postergados"},"content":{"rendered":"<p>No puede por menos que encogernos el alma la visi\u00f3n que un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n nos ofrecen los telediarios de ancianos deambulalando por pasillos desiertos sin rumbo fijo en las residencias en donde viven. Vivir es una exageraci\u00f3n que se sabe que muchas de ellas, y s\u00e1lvense las que puedan, no son sino un malvivir sin paliativos posibles. Estampas que nos soliviantan siempre, pero que ahora por mor de la pandemia exacerban nuestra mente, y no pueden por menos que angustiarnos, cuando no llenarnos de pavor. No digamos cuando sabemos que, recluidos en sus habitaciones claman por salir y golpean las puertas in\u00fatilmente, presos de un pavor que solo llegamos a entrever.<\/p>\n<p>Lo dieron todo por su prole,dej\u00e1ndose la vida si ello fuese posible por sustentarla: no les arredr\u00f3 ni los esfuerzos ni los trabajos. Envejecieron nuestros progenitores faclit\u00e1ndonos la estancia en este mundo y haci\u00e9ndola m\u00e1s llevadera gracias a sus trabajos y esfuerzos. Sin un gesto desabrido, sin un hartazgo en su quehacer protectora y benefactora. A ellos, en muchos a\u00f1os, nos le fue la vida placentera: atravesaron situaciones dif\u00edciles y \u00e9pocas de guerras y hambres e inclemencias de todo tipo. Pero no se arredraron: supieron caper la situaci\u00f3n hasta dejarnos una Espa\u00f1a en paz y en la que vivir acab\u00f3 por no ser azarosa.<\/p>\n<p>Pero ahora, superado los tiempos aciagos, enclaustrados tras los muros de una residencia, les toca malvivir entre la desaz\u00f3n, cuando no del miedo. Visiones terror\u00edficas nos han deparado un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n las televisiones en estos tiempos de pandemia. Caminan por pasillos, poco menos que tambale\u00e1ndose, completamente solos, sin el calor de una mano amiga que les transmita seguridad y aliento. Les falta la insustituible proximidad de los seres queridos, esos a quienes todo entregaron. Pero ahora, en la soledad de sus fr\u00edos habit\u00e1culos, aqu\u00e9llos no est\u00e1n para devolverles la entrega y amor que supieron sembrar cuando dispon\u00edan del esfuerzo y la entereza que les prodigaron sin tasa.<\/p>\n<p>Ya viejos y fr\u00e1giles es f\u00e1cil deducir que no puedan por menos que recordar momentos vividos en los que todo lo dieron por el bienestar de sus hijos. Velaron por sus vidas desde que vinieron al mundo, crecieron, estudiaron y emprendieron su deambular por lugares cercanos o lejanos. \u00bfSabr\u00e1n de sus noches en vela en sus salidas nocturnas y del bienestar experimentado tras o\u00edr su vuelta al hogar? \u00bfEntender\u00e1n sus inquietudes hasta que lograron culminar sus estudios y labrarse un seguro porvenir? \u00bfEntender\u00e1n sus preocupaciones en el momento en que decidieron fundar su propio hogar y desvincularse del paternal? \u00bfDeducir\u00e1n, en fin, una vida de sacrificios y renuncias por verlos creceer, labrarse un porvenir y fundar su propia familia?<\/p>\n<p>Puede que sean esas o parecidas conjeturas las que se hagan quienes ahora se ven constre\u00f1idos tras los muros de una residencia con la muerte alateando a su alrededor y mostrando su siniestras fauces. Sin que nada ni nadie venga a menguar su aflicci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No puede por menos que encogernos el alma la visi\u00f3n que un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n nos ofrecen los telediarios de ancianos deambulalando por pasillos desiertos sin rumbo fijo en las residencias en donde viven. 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