{"id":4388,"date":"2020-11-19T09:15:35","date_gmt":"2020-11-19T08:15:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=4388"},"modified":"2020-11-19T09:15:35","modified_gmt":"2020-11-19T08:15:35","slug":"inusitado-retorno-a-los-pueblos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2020\/11\/19\/inusitado-retorno-a-los-pueblos\/","title":{"rendered":"Inusitado retorno a los pueblos"},"content":{"rendered":"<p>Los pueblos del interior, esos en los que malviven quienes en ellos quedaron tras las desbandadas que supusieron las migraciones de gente en pos de nuevos horizontes para sus vidas, est\u00e1n ahora en el punto de mira de muchos. Sobre todo para buena parte de quienes en las populosas urbes suspiran por tierras en las que la pesadilla del virus que atosiga por doquiera no ha osado sentar sus reales. Retornar a los pueblos es un deseo vivo o soterrado para quienes de ellos partieron por las m\u00e1s diferentes cuestiones, y una aspiraci\u00f3n para los que nacieron en urbes, pero se les antoja que all\u00ed han de encontrarse con una situaci\u00f3n que vendr\u00e1 a apaciguar los acuciantes temores que les embargan. Se huye de las urbes como almas que escapan del diablo.<\/p>\n<p>Los peque\u00f1os pueblos del interior peninsular est\u00e1n en el punto de mira de quienes moran en la ciudad y ans\u00edan huir de su farragoso tumulto. Aire puro, estancia asequible y segura y certeza de que conforman un valladar ante los zarpazos implacables del mal\u00e9fico bacilo.<\/p>\n<p>Ha nacido y \u00a1con qu\u00e9 \u00edmpetu! la querencia hacia los peque\u00f1os pueblos del interior, en su mayor\u00eda libres del azote pand\u00e9mico. El turismo rural como contrapunto al del sol y playa caracter\u00edstico en las ultimas d\u00e9cadas gana adeptos por d\u00edas. Se cambian las playas tumultuosas y las esplendentes ciudades atiborradas de gente por la paz y serenidad que se pueden disfrutar en un peque\u00f1o pueblo. Si en \u00e9l se puede respirar a pleno pulm\u00f3n sin temor al flagelo del germen, miel sobre hojuelas. Se vuelven los ojos con delectaci\u00f3n a pueblos del interior que siempre estuvieron ah\u00ed, pero que sufrieron del olvido cuando no de la malquerencia de quienes abolieron de la estancia en min\u00fasculos n\u00facleos de poblaci\u00f3n,dando por hecho de que en ellos imperaba el tedio y la mal vivencia.<\/p>\n<p>Miran hacia el interior provincial muchos malague\u00f1os que, por mor de la que est\u00e1 cayendo, tratan de buscar rec\u00f3nditos lugares. Sobresale en el conjunto Ronda, a la que Washington Irving cant\u00f3: &#8220;Ha habido una tormenta esta noche, viento y lluvia. Miro por la ventana: es hermoso el efecto de la luz de la luna quebrando la niebla en el puente. Cuelgan blancas viviendas, que siguen el curso del r\u00edo en el fondo del abismo&#8230;&#8221;. El turismo rural cobra inusitada fuerza y a este fen\u00f3meno inusitado abren sus puertas Mijas, Antequera, Rio Gordo, C\u00f3mpeta, Humilladero, Cartajima, Jubrique o C\u00f3mpeta&#8230; Un aluvi\u00f3n de gente se deja caer con gozo por sus andurriales huyendo de la quema en las poblaciones populosas y en pos de d\u00edas en contacto con una sana Naturaleza que ni imaginar pod\u00eda. Un fen\u00f3meno bullanguero que ha venido a dar inusitados \u00edmpetus a las casas rurales del entorno para las que las incursiones en estos lares ha supuesto un fil\u00f3n del todo imprevisto. El senderismo cobra enteros y una inusitada muchedumbre ocupa caminos y veredas en un entorno rural que ni siquiera pod\u00edan sospechar que habr\u00eda de proporcionales tan gratos momentos.<\/p>\n<p>La vuelta a los pueblos es un hecho que se constata de manera evidente. La vida rural est\u00e1 consiguiendo adeptos que ni se present\u00edan pocos meses atr\u00e1s. Aires sin m\u00e1culas del virus est\u00e1 permitiendo que peque\u00f1os n\u00facleos de poblaci\u00f3n , perdidos en las fragosidades de las sierras y que perd\u00edan poblaci\u00f3n por d\u00edas, casos de la Serran\u00eda de Ronda o la Axarqu\u00eda malague\u00f1a, no salen de su asombro. Han visto sus antiguos ocupantes c\u00f3mo sus calles, desiertas hasta ahora, han recobrado un inusitado ajetreo impensable a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Cobran inusitada actualidad comarcas que hasta hora languidec\u00edan a ojos vistas, caso del Valle del Genal,un lugar pintiparado para quienes deciden dejar atr\u00e1s las arremetidas del virus. Estrat\u00e9gicamente situado en el meollo de tres parques naturales(Sierra de Grazalema, Los Alcornocales y Sierra de las Nieves) conforma un panorama de postal en el que es obligado resaltar la variopinta y esplendente de la riqueza de su fauna y flora. Ambas buscan y se reflejan en las limpias aguas del r\u00edo: conforman de manera variopinta charcos que en verano son pura delicia para ba\u00f1os refrescantes, y que se antojan id\u00edlicos lugares en los meses del t\u00f3rrido calor veraniego.<\/p>\n<p>De manera casi paralela al Genal se resbalan impetuosas las aguas del r\u00edo Guadiaro, que casi dan la mano para crear un fondo \u00fanico y de gran embeleco para pueblos que jalonan su curso. Atajate, Algatoc\u00edn, Benaoj\u00e1n, Benarrab\u00e1 y Benadalid, entre otros pueblos serranos, seasoman, coquetos, al espejo de sus limpios y claros cursos. Aguas que reflejan a su paso ya frondosos casta\u00f1ares, ya espigados pinares, que las coronan complacientes. El retorno feliz y placentero a los pueblos del interior se impone.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pueblos del interior, esos en los que malviven quienes en ellos quedaron tras las desbandadas que supusieron las migraciones de gente en pos de nuevos horizontes para sus vidas, est\u00e1n ahora en el punto de mira de muchos. 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