{"id":926,"date":"2013-01-09T18:49:00","date_gmt":"2013-01-09T18:49:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/?p=926"},"modified":"2013-01-09T18:49:00","modified_gmt":"2013-01-09T18:49:00","slug":"cavernicolas-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/2013\/01\/09\/cavernicolas-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Cavern\u00edcolas del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<h1>\u00a0<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<div id=\"il_fic\">\n<div id=\"il_ic\"><img loading=\"lazy\" id=\"il_fi\" src=\"\/\/www.cuevadelapileta.org\/imagenes_archivos\/centenario\/hermanos_bullon.jpg\" alt=\"\" width=\"511\" height=\"227\" \/><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"xjsd\">\u00a0<\/div>\n<div id=\"xjsi\">\u00a0<\/div>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1>Cavern\u00edcolas del siglo XXI<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si se le pregunta a los hermanos Bull\u00f3n \u2013 Jos\u00e9 Antonio, Jos\u00e9, Tom\u00e1s \u2013 y ya a los hijos de \u00e9stos y nietos y biznietos de Jos\u00e9 Bull\u00f3n, el primero que puso sus pies en una cueva cuya fama dar\u00eda luego la vuelta al mundo; si se les pregunta, digo, responder\u00e1n que han vivido m\u00e1s tiempo dentro de la cavidad que fuera de ella.La Pileta, fue un hallazgo prehist\u00f3rico que no deja de asombrar cuando ya se cumpli\u00f3 largamente el primer centenario de su descubrimiento, hecho que se documenta fehacientemente en\u00a0 1905. Van a estar pronto los gu\u00edas y conservadores de la cueva de aniversario y esto es algo que no deber\u00eda pasar inadvertido por la importancia que encierra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Una fr\u00eda ma\u00f1ana de un febrero del a\u00f1o que completaba el primer lustro del siglo, Jos\u00e9 Bull\u00f3n, que hab\u00eda bajado por primera vez a la sima abierta en el vientre de la monta\u00f1a, muy cerca a su propiedad rural, en busca de guano de murci\u00e9lago para hacer m\u00e1s productivo su campo de hortalizas, se rasc\u00f3 dubitativo la cabeza ante lo que, a la difusa luz que ven\u00eda desde arriba, se abri\u00f3 ante sus ojos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Extra\u00f1os signos zigzagueantes dibujados en un negro intenso sobre las paredes lisas y rocosas, sinuosas l\u00edneas y recuadros punteados llamaron poderosamente su atenci\u00f3n. Pero aquello no era m\u00e1s que el principio. Sab\u00eda por sus abuelos que jam\u00e1s nadie hab\u00eda osado bajar hasta all\u00ed, por lo que para\u00a0 las misteriosas pinturas no encontraba explicaci\u00f3n razonable. Pero aquello no era m\u00e1s que el principio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Jos\u00e9 Bull\u00f3n, at\u00f3nito por lo que acaba de ver, advirti\u00f3 de su hallazgo fortuito a un ornit\u00f3logo brit\u00e1nico, militar retirado y que en su estudio de la avifauna dela Serran\u00edade Ronda hab\u00eda sentado sus reales en la olla de Libar. Los del lugar le conoc\u00edan por el coronel Verner y desempe\u00f1\u00f3 un papel decisivo en la descubierta dela Pileta.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Vislumbrando la importancia del descubrimiento emplaz\u00f3 a espele\u00f3logos e historiadores entonces en candelero, entre ellos el abate Breuil. Certific\u00f3 \u00e9ste la trascendencia de la cavidad, dando los primeros pasos para desvelar el tesoro escondido durante milenios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0Representaciones\u00a0 zoomorfas\u2013 el pez, la yegua pre\u00f1ada, ciervos &#8211;\u00a0 y signos ideogr\u00e1ficos, am\u00e9n de las\u00a0\u00a0 muestras de una rica pintura parietal antediluviana precedieron al descubrimiento de inmensas oquedades\u00a0 convertidas en salas\u00a0 suntuosas \u2013 los Niveles, el Jard\u00edn dela\u00a0 Doncella\u2013 y caprichosas formas escult\u00f3ricas \u2013 el Mant\u00f3n de Manila, el \u00d3rgano \u2013 labradas por la constancia del agua modelando la piedra caliza durante milenios. El misterio que las pe\u00f1as hab\u00edan guardado celosamente se hab\u00eda desvelado merced a la intervenci\u00f3n de un humilde labrador.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Desde entonces los Bull\u00f3n han custodiadola Pileta, impidiendo cualquier tentativa de expoliadores o desaprensivos por mermar su riqueza arqueol\u00f3gica. La integridad del monumento nacional ha sido defendida a capa y espada por la familia, sin concesiones ni favoritismos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Saben de la importancia del patrimonio cultural que se les confi\u00f3 y no cejan ni incluso al apremio dela Junta con la que se cre\u00f3 a\u00f1os atr\u00e1s un contencioso todav\u00eda sin resolver en lo que toca a la propiedad del preciado espacio. Todo hace pensar, a tenor con el tes\u00f3n con que la defienden, que antes de dejar la cueva tendr\u00edan que pasar por el cad\u00e1ver de todos y cada uno de los miembros de la familia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Los Bull\u00f3n permanecen en el interior dela Pileta una media de diez horas diarias, llueva o ventee, todos los d\u00edas del a\u00f1o. Se conocen tambi\u00e9n los vericuetos y los casi seis kil\u00f3metros de galer\u00edas \u2013 un peligroso laberinto para los que la visitan por primera vez \u2013que aseguran poder atravesarla de punta a punta en completa oscuridad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 En la Pileta crecieron y ella fue su universidad. No pasaron por las aulas ni recibieron doctas lecciones, pero saben como pocos de arte prehist\u00f3rico. Hablan con soltura de utillaje y pintura paleol\u00edtica, de las innovaciones del Neol\u00edtico y la posterior cultura calcol\u00edtica. Se cartean con estudiosos de la materia y en no pocas ocasiones les enmiendan la plana en sus investigaciones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 Se sienten a gusto dentro de un maravilloso mundo de silencio, s\u00f3lo roto a intervalos por el eterno golpetear del agua escurridiza sobre la piedra desnuda o los quietos lagos subterr\u00e1neos. Trogloditas del siglo XXI y el tercer milenio d. C., por voluntad propia, reviven d\u00eda a d\u00eda el enigma de los antepasados que buscaron seguridad para sus vidas y trascendencia por medio del arte en las entra\u00f1as de la tierra.<\/p>\n<p>\u00a0Foto:\u00a0\u00a0\u00a0Los hermanos Bull\u00f3n en la puerta de La Pileta.<\/p>\n<p>La PIleta.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &nbsp; \u00a0 &nbsp; \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cavern\u00edcolas del siglo XXI &nbsp; Si se le pregunta a los hermanos Bull\u00f3n \u2013 Jos\u00e9 Antonio, Jos\u00e9, Tom\u00e1s \u2013 y ya a los hijos de \u00e9stos y nietos y biznietos de Jos\u00e9 Bull\u00f3n, el primero que puso sus pies en una cueva cuya fama dar\u00eda luego la vuelta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27495,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27495"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=926"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/926\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=926"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=926"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/avuelapluma\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=926"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}