{"id":1194,"date":"2019-01-21T11:22:01","date_gmt":"2019-01-21T10:22:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/?p=1194"},"modified":"2019-01-21T13:21:38","modified_gmt":"2019-01-21T12:21:38","slug":"cuando-el-reloj-atrasa-73-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/2019\/01\/21\/cuando-el-reloj-atrasa-73-anos\/","title":{"rendered":"Cuando el reloj atrasa 73 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"voc-opinion\">Los brit\u00e1nicos que votaron por el &#8216;Brexit&#8217; sin entender que el imperio se acab\u00f3 en 1945 est\u00e1n a punto de caer, traum\u00e1ticamente, en la realidad<\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.diariosur.es\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2019\/01\/dibujo-hector-ky8B-U703206473480SH-624x400@Diario-Sur.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-1195\" src=\"https:\/\/static-blogs.diariosur.es\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2019\/01\/dibujo-hector-ky8B-U703206473480SH-624x400@Diario-Sur.jpg\" alt=\"dibujo-hector-ky8b-u703206473480sh-624x400diario-sur\" width=\"624\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariosur.es\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2019\/01\/dibujo-hector-ky8B-U703206473480SH-624x400@Diario-Sur.jpg 624w, https:\/\/static-blogs.diariosur.es\/wp-content\/uploads\/sites\/29\/2019\/01\/dibujo-hector-ky8B-U703206473480SH-624x400@Diario-Sur-300x192.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es posible que en el futuro cuando se hable de la Ley de Murphy -aquella que dice que cuando algo puede salir mal sale mal- no se la mencione por su nombre actual, sino por uno nuevo, la ley del Brexit. Este proceso no solamente ha estado maldito desde su origen, sino que tambi\u00e9n cada vez que se enfrent\u00f3 a una situaci\u00f3n en la que el rumbo de los acontecimientos pod\u00eda cambiar, lo ha hecho a peor. Donde no hab\u00eda nada se gener\u00f3 un peque\u00f1o problema y despu\u00e9s el problema fue creciendo hasta convertirse en may\u00fasculo. Es posible que todav\u00eda no hayamos visto lo peor.<\/p>\n<p>Seguramente, para algunas zonas de Espa\u00f1a \u00e9ste sea considerado un asunto de pol\u00edtica exterior, todo lo exterior que puede ser un problema que afectar\u00e1 de lleno y cambiar\u00e1 sustancialmente la conformaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea y la relaci\u00f3n entre Espa\u00f1a y su principal mercado tur\u00edstico. Pero por si ello no fuese ya suficientemente importante, para la Costa del Sol, y esencialmente para Marbella, se trata de un asunto radicalmente dom\u00e9stico. Podr\u00edamos decir, apenas con una pizca de exageraci\u00f3n, casi municipal. Cuando en junio de 2016 se convoc\u00f3 el refer\u00e9ndum del Brexit hab\u00eda registrados, seg\u00fan los datos del Instituto Nacional de Estad\u00edstica, 3.932 vecinos brit\u00e1nicos en Marbella; 10.317 en Mijas; 5.554 en Estepona; 2.421 en Manilva; 2.040 en Benahav\u00eds. Al d\u00eda de hoy, las cifras se han reducido dr\u00e1sticamente: hay 3.350 en Marbella; 7.151 en Mijas; 3.453 en Estepona; 2.057 en Manilva; 1.844 en Benahav\u00eds.<\/p>\n<p>Posiblemente atribuir todo este descenso al Brexit sea un razonamiento parcial. La poblaci\u00f3n brit\u00e1nica que se instal\u00f3 en la Costa del Sol cuando las pensiones que se cobraban en libras se convert\u00edan en un gran negocio al traducirlas a pesetas se ha reducido por simples razones vegetativas. Es una tendencia que inexorablemente seguir\u00e1. Sin embargo, no hay que descartar, ni mucho menos, que el Brexit sea el principal motivo de esta pendiente demogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>La incertidumbre es a veces peor que una mala noticia, y con el Brexit lo que ha habido es, sobre todo, incertidumbre. Los residentes brit\u00e1nicos no saben qu\u00e9 va a pasar con sus pensiones, con la atenci\u00f3n sanitaria, con los impuestos que pagan, con sus derechos pol\u00edticos o con su derecho a trabajar en Espa\u00f1a. Cuando se celebr\u00f3 el refer\u00e9ndum, todas estas cuestiones se resolv\u00edan con una sola respuesta: \u00abseg\u00fan lo que establezca el acuerdo de salida\u00bb. Resulta bastante significativo que los brit\u00e1nicos hayan sido convocados a las urnas con ese grado de incertidumbre sobre cuestiones tan sustanciales que afectaban a un buen n\u00famero de compatriotas m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras. Mucho m\u00e1s significativo es que casi tres a\u00f1os despu\u00e9s ninguna de esas dudas se haya resuelto.<\/p>\n<p>A\u00fan hoy, los que viven regularmente en Espa\u00f1a, que no pudieron votar en la consulta, y los que lo hacen informalmente -hay una gran cantidad de poblaci\u00f3n brit\u00e1nica no registrada oficialmente que pasa seis meses en cada pa\u00eds aunque formalmente sigue siendo residente en el Reino Unido- no saben si podr\u00e1n seguir haci\u00e9ndolo. Cuando se les dice que posiblemente no, no terminan de cre\u00e9rselo. Los primeros lo tendr\u00e1n probablemente algo m\u00e1s f\u00e1cil, pero los que hasta ahora no han elegido entre Espa\u00f1a y el Reino Unido sencillamente porque no ten\u00edan por qu\u00e9 hacerlo, se ver\u00e1n obligados a tomar una decisi\u00f3n determinante para su futuro. Ya no ser\u00e1 posible estar seis meses en un sitio y seis en otro. Quienes no obtengan el permiso de residencia en Espa\u00f1a pasar\u00e1n a ser ilegales cuando su estancia supere los tres meses. Resulta asombroso comprobar que muchas de las personas en esta situaci\u00f3n han votado por sacar a su pa\u00eds de Europa convencidas, inexplicablemente, de que nada malo puede pasarles con un pasaporte brit\u00e1nico en la mano.<\/p>\n<p>No son pocos los preconceptos que llevaron a muchos brit\u00e1nicos a votar que s\u00ed en aquella convocatoria porque ya hab\u00edan estado rondando la conciencia colectiva del Reino Unido durante mucho tiempo. Algunos de estos estereotipos, como esa idea absurda de que no es el Reino Unido el que necesita a Europa sino Europa al Reino Unido, son consecuencia de esa resistencia a asumir que el Imperio Brit\u00e1nico forma parte de un mundo que hace mucho tiempo dej\u00f3 de existir, concretamente con el orden nacido del fin de la Segunda Guerra Mundial. Que se siga conduciendo por la izquierda, que los enchufes necesiten adaptador y que se desprecie el sistema m\u00e9trico no quiere decir que el resto del mundo no haya cambiado.<\/p>\n<p>Pero no fue solamente ese desmesurado concepto de s\u00ed mismos el que llev\u00f3 a una mayor\u00eda de brit\u00e1nicos a hacerse el harakiri en aquel refer\u00e9ndum, sino las mentiras y las noticias falsas que basadas en esos prejuicios alimentaron el voto por la ruptura. Se dijo que la salida de Europa iba a permitir a los brit\u00e1nicos frenar la inmigraci\u00f3n. Se dijo que su econom\u00eda no solamente no se resentir\u00eda sino que saldr\u00eda favorecida, como si la prosperidad actual tuviese un origen diferente a la capacidad de atraer capitales y vender productos financieros basada precisamente en la pertenencia a Europa. Se dijo que el Reino Unido env\u00eda cada semana 350 millones de libras a sus socios europeos que podr\u00edan destinarse a mejorar la sanidad p\u00fablica. Se dijo que la integridad territorial y las relaciones con Irlanda no sufrir\u00edan cambios ni saldr\u00edan perjudicadas, que no habr\u00eda problemas en la siempre traum\u00e1tica frontera del \u00dalster.<\/p>\n<p>Todas mentiras. Mentiras, es verdad, basadas en una idea preexistente y equivocada no acerca del peso del Reino Unido en el mundo, sino de las razones que le han permitido hasta ahora mantener ese peso pese a la p\u00e9rdida del Imperio.<\/p>\n<p>Hace tiempo que sabemos que lejos de estar mejor informados, la proliferaci\u00f3n de mentiras en las redes hace que estemos entretenidos, muchas veces no buscando conocer la verdad sino aquellas noticias, falsas o verdaderas, que mejor encajan en nuestra visi\u00f3n del mundo. El buen periodismo est\u00e1 acorralado por la propaganda ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Por ello, la gran pregunta a la que deber\u00edamos responder no es por qu\u00e9 los brit\u00e1nicos votaron mayoritariamente en contra de sus intereses, sino c\u00f3mo el pa\u00eds con uno de los sistemas democr\u00e1ticos m\u00e1s antiguos y asentados del mundo lleg\u00f3 por decisi\u00f3n propia a correr ese riesgo y a crearse a s\u00ed mismo ese gigantesco problema.<\/p>\n<p>Hay palabras que deber\u00edan dejar de utilizarse porque su mal uso, muchas veces para describir al mismo tiempo un concepto y su contrario, les ha hurtado cualquier significado que pudieran tener. Populismo es una de ellas.<\/p>\n<p>Por eso, y s\u00f3lo por eso, tampoco es oportuno utilizarla para describir el origen de este desastre. Un proceso que se inici\u00f3 cuando un partido racista y antisistema como el UKIP empez\u00f3 a agitar a la opini\u00f3n p\u00fablica con un discurso antieuropeo con el \u00fanico objetivo de ganar un espacio en el dif\u00edcil mapa pol\u00edtico brit\u00e1nico, y que continu\u00f3 cuando el Partido Conservador se mimetiz\u00f3 con ese discurso por temor a perder a su electorado m\u00e1s escorado, lo que lo llev\u00f3 hasta un callej\u00f3n sin salida en el que no encontr\u00f3 m\u00e1s escapatoria que convocar un refer\u00e9ndum. Una vez que los partidos tradicionales permitieron que los ultras les impusieran su agenda, la cat\u00e1strofe estaba servida.<\/p>\n<p>Hoy, el l\u00edder del UKIP, Nigel Farage, ha abandonado el partido, al que considera demasiado ultra incluso para \u00e9l, y el primer ministro que convoc\u00f3 la consulta, David Cameron, se ha ido de la pol\u00edtica. Sus conciudadanos, sin embargo, siguen sumergidos en el l\u00edo en el que ellos, irresponsablemente, los metieron. Posiblemente algo se pueda aprender de todo esto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los brit\u00e1nicos que votaron por el &#8216;Brexit&#8217; sin entender que el imperio se acab\u00f3 en 1945 est\u00e1n a punto de caer, traum\u00e1ticamente, en la realidad Es posible que en el futuro cuando se hable de la Ley de Murphy -aquella que dice que cuando algo puede salir mal sale mal- no se la mencione por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1194"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1194"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1194\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1196,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1194\/revisions\/1196"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}