{"id":376,"date":"2013-02-07T19:10:24","date_gmt":"2013-02-07T18:10:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/?p=376"},"modified":"2013-02-07T19:10:24","modified_gmt":"2013-02-07T18:10:24","slug":"el-mal-ejemplo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/2013\/02\/07\/el-mal-ejemplo\/","title":{"rendered":"El mal ejemplo"},"content":{"rendered":"<p>Si\u00a0 hay un sitio donde cab\u00eda esperar una muestra de indignaci\u00f3n o al menos de incomodidad por parte de miembros del Partido Popular frente a las noticias que desde hace m\u00e1s de una semana gotean desde su sede central, ese sitio es Marbella.<br \/>\nPrimero, porque el caso se parece a lo vivido en esta ciudad: un oscuro personaje que se enriquece por el m\u00e9todo de recibir dinero de empresas (qui\u00e9n sabe a cambio de qu\u00e9 aunque no es dif\u00edcil imaginarlo) y a quien se le encuentra una contabilidad B en la que se reflejan pagos a cargos pol\u00edticos. En la contabilidad de Roca, principal sustento de la acusaci\u00f3n en el \u2018caso Malaya\u2019, figuraban iniciales; en la de B\u00e1rcenas, nombres completos. La contabilidad de Roca con sus iniciales dio lugar a un terremoto pol\u00edtico y a una causa penal pendiente ahora de sentencia. La de B\u00e1rcenas con sus nombres completos est\u00e1 al comienzo del camino.<br \/>\nEl segundo motivo por el que cab\u00eda esperar al menos una protesta por parte de militantes del PP de Marbella es porque sus concejales mantuvieron durante los a\u00f1os del GIL un comportamiento ejemplar. No se dejaron vencer ni por la tentaci\u00f3n ni por las presiones, y ahora encuentran en su partido comportamientos que seguramente les resultan tristemente familiares. No extra\u00f1a que las primeras voces de concejales populares alzadas contra lo que se ha conocido hayan llegado desde el Pa\u00eds Vasco. Y sorprende el silencio de Marbella.<br \/>\nPor aqu\u00ed, en lugar de indignaci\u00f3n, de reclamo de transparencia, de pedido de explicaciones, solo se ha visto una exhibici\u00f3n de confianza ciega en el l\u00edder, reflejada en uno de los mayores rid\u00edculos en la corta historia de Twitter: el hastag #yocreoenRajoy. Ver sumarse a destacados militantes del PP de Marbella a esa consigna desesperada, a ese reclamo de fidelidad incondicional, de lealtad impermeable a los datos y sorda a las informaciones result\u00f3 tan sorprendente como doloroso. Sin embargo, la intenci\u00f3n de que los\u00a0 los votantes, los simpatizantes, los afiliados sin cargo se sumaran a esa manifestaci\u00f3n de fe casi religiosa, como si un partido pol\u00edtico fuese un equipo de f\u00fatbol donde la lealtad a los colores es incapaz de discernir acerca de merecimientos, cay\u00f3 en saco roto. El PP no es el Real Madrid.<br \/>\nTampoco tuvo \u00e9xito la estrategia de lavar culpas propias en verg\u00fcenzas ajenas. El argumento del \u2018t\u00fa m\u00e1s\u2019,\u00a0 al mismo tiempo que agita a los convencidos profundiza el desapego de los ciudadanos de a pie.<br \/>\nAfortunadamente no es Espa\u00f1a un pa\u00eds donde la corrupci\u00f3n de alto nivel haya alcanzado la calle. A diferencia de otros pa\u00edses con los que compartimos idioma, aqu\u00ed no ha salpicado al guardia de tr\u00e1fico, al inspector municipal o al taquillero que reserva las mejores entradas para quien se acerca escondiendo un billete. Pera hacia all\u00ed vamos inexorablemente si la gente pierde la confianza en el sistema de convivencia y se queda sin un espejo ejemplar en el que mirarse. Parafraseando a Rajoy, nadie quiere un pa\u00eds as\u00ed para sus hijos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si\u00a0 hay un sitio donde cab\u00eda esperar una muestra de indignaci\u00f3n o al menos de incomodidad por parte de miembros del Partido Popular frente a las noticias que desde hace m\u00e1s de una semana gotean desde su sede central, ese sitio es Marbella. 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