{"id":399,"date":"2013-04-06T00:35:52","date_gmt":"2013-04-05T22:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/?p=399"},"modified":"2013-04-06T00:35:52","modified_gmt":"2013-04-05T22:35:52","slug":"escrachados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariosur.es\/blogmalayo\/2013\/04\/06\/escrachados\/","title":{"rendered":"Escrachados"},"content":{"rendered":"<p>El ministro del Interior ha advertido de que la polic\u00eda identificar\u00e1 a quienes participen en los llamados \u2018escraches \u2018 y ha cuestionado el car\u00e1cter democr\u00e1tico de este tipo de protesta ciudadana, que consiste en manifestarse frente a las viviendas de cargos p\u00fablicos. Hay quienes igualan el escrache con el acoso, y por eso la Secretar\u00eda de Estado de Interior, un escal\u00f3n por debajo del ministro, ha avisado a quienes participen en estas manifestaciones, impulsadas por la plataforma antidesahucios, de que podr\u00edan ser detenidos.<br \/>\nEsta reacci\u00f3n, de momento desproporcionada a tenor del cariz que han tenido las manifestaciones, puede ser le\u00edda como un cubo m\u00e1s de gasolina en el incendio del desapego pol\u00edtico, pero solo desde un planteamiento ba\u00f1ado de candidez se puede plantear que los \u2018escraches\u2019 son un remedio para el d\u00e9ficit democr\u00e1tico, aunque quien los denuncie sea un presidente que solo comparece tras una pantalla de plasma.<br \/>\nLos escraches han sido importados de Argentina, donde nacieron a mediados de los 90 impulsados por una asociaci\u00f3n de hijos de v\u00edctimas de la \u00faltima dictadura militar. Por aquel entonces reg\u00edan leyes de impunidad hoy felizmente derogadas, y las manifestaciones que se organizaban a las puertas de edificios de viviendas ten\u00edan por objetivo dejar en evidencia a quienes pasaban por ser educados vecinos que ced\u00edan el paso en el ascensor, pero arrastraban un pasado de secuestros, torturas y muertes. Porque \u2018escrachar\u2019, una palabra del lunfardo (la jerga nacida del mestizaje inmigrante que pobl\u00f3 Buenos Aires en los primeros a\u00f1os del siglo pasado), significa en una de sus acepciones precisamente eso: dejar en evidencia.<br \/>\nC\u00f3mo ha evolucionado o degenerado esta pr\u00e1ctica, que hoy en Argentina se usa para casi todo \u2013a veces para fines nobles, otras no tanto\u2013 o qu\u00e9 puede pasar aqu\u00ed cuando adem\u00e1s de los desahuciados otros colectivos se consideren legitimados para hacerlo y, como advierte el ministro del Interior, pongan en el punto de mira a jueces o periodistas, poco tiene que ver con su origen.<br \/>\nY mucho menos con su etimolog\u00eda, que rastrea su ra\u00edz en la palabra inglesa \u2018scratch\u2019 (rasgu\u00f1o), y en el t\u00e9rmino \u2018scratchers\u2019, con el que se nombraba a los reporteros gr\u00e1ficos que hurgaban donde fuese necesario para fotografiar, muchas veces contra su voluntad, a personajes p\u00fablicos. De esa forma, cuando alguien quedaba expuesto p\u00fablicamente por una fotograf\u00eda se dec\u00eda que lo hab\u00edan escrachado.<br \/>\nPor eso, si nos remontamos a ese origen, bien podr\u00eda decirse, por ejemplo, que Aznar fue objeto de un escrache con sus perros en la playa de Guadalmina.<br \/>\nPero tambi\u00e9n que quienes han querido hacer una causa de Estado del paseo solitario de un l\u00edder rival en un d\u00eda casi invernal han dejado en evidencia su manera de hacer pol\u00edtica. Tambi\u00e9n han quedado escrachados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ministro del Interior ha advertido de que la polic\u00eda identificar\u00e1 a quienes participen en los llamados \u2018escraches \u2018 y ha cuestionado el car\u00e1cter democr\u00e1tico de este tipo de protesta ciudadana, que consiste en manifestarse frente a las viviendas de cargos p\u00fablicos. 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