Diario Sur

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Instituciones atrapadas en la burbuja
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Héctor Barbotta | 16-05-2012 | 16:57

En la época, tan reciente y sin embargo tan lejana, en la que confundimos la burbuja inmobiliaria con una prosperidad genuina, hubo algunas voces que advirtieron como quien predica en el desierto sobre el enorme daño social que causaban las operaciones de blanqueo de dinero que se producían en toda la costa mediterránea y, singularmente, en Marbella.
El blanqueo es un delito cuyos damnificados no resultan fáciles de identificar si no se aborda el problema desde el punto de vista adecuado. Está claro que los primeros damnificados son las víctimas del delito original con el que se obtuvo ilícitamente el dinero  que se introduce en el circuito legal. Pero, ¿existen víctimas del acto mismo del blanqueo? ¿Quiénes son?
La respuesta es simple y destroza el argumento tramposo, tan utilizado en época de crisis, de que da igual de dónde venga el dinero siempre y cuando llegue para crear riqueza. Los grandes volúmenes de dinero negro que entraron en el circuito legal mediante inversiones inmobiliarias –y en Marbella seguramente hay urbanizaciones enteras levantadas al albur de esta práctica– contribuyeron seguramente más que ningún otro factor a inflar artificialmente los precios de la vivienda y a endeudar de por vida a miles de familias que ahora no saben cómo salir de la trampa en las que quedaron atrapadas. Ellas son las víctimas del blanqueo.
Hoy, que el mercado inmobiliario parece más una ilusión que algo real y que hasta los propios bancos que participaron el desastre despiertan demasiado tarde de sus sueños sustentados en ingeniería contable llega el momento de reconocer que la prosperidad no era tal y también de tasar con ajuste a la dolorosa realidad el valor de las propiedades
Mientras no se haga, la compra-venta de inmuebles seguirá parada, y eso es algo que están sufriendo en carne propia algunas instituciones, lo que no constituye ningún consuelo. Esta semana hemos sabido que la Junta de Andalucía ha vuelto a sacar a la venta la antigua sede de Urbanismo –precisamente el lugar físico en el que se pergeñaron algunas de las operaciones a las que nos referíamos algunas líneas más arriba– después de que la subasta en la que intentó venderla quedara desierta. Ahora ha cambiado el procedimiento y se hará mediante una enajenación directa.
Acuerdo
La Junta consiguió la propiedad de este inmueble tras llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento, que se lo cedió como pago de los primeros plazos de la devolución del préstamo de 100 millones de euros que la Administración autonómica concedió a la local en abril de 2006.
En la cesión, el inmueble, situado en la avenida Ricardo Soriano y compuesto de tres locales y cinco garajes, fue valorado en 4,92 millones de euros, y es posible que el Ayuntamiento haya hecho un buen negocio con la tasación, que le permitió rebajar esa cantidad de la deuda acumulada.
Pero es que el propio Ayuntamiento, que también está intentando convertir algunos de sus edificios en dinero contante y sonante para aliviar su desesperada situación económica, tampoco consigue compradores. Esta semana ha tenido que rebajar el 10 por ciento del precio de 681.000 euros en los que había valorado la antigua sede de la delegación de Servicios Sociales, que también sacó al mercado sin que aparecieran interesados. El Ayuntamiento también tiene pendiente de vender el edificio Marbella Forum, situado en plena Milla de Oro y donde funciona la televisión y la radio municipales , que ha sacado a subasta por 4,8 millones de euros.
Hay quien opina que deshacerse de propiedades inmobiliarias para pagar gasto corriente es pan para hoy y hambre para mañana, pero la situación es tan grave que posiblemente no deja margen para pensar en mañana.
Hasta Juan Antonio Roca, que quiere pagar los 24 millones de indemnización al Ayuntamiento previstos en la sentencia del ‘caso Saqueo’ para poder acceder a beneficios penitenciarios, ante la falta de liquidez ha tenido que recurrir a inmuebles. Ha ofrecido cuatro propiedades y está a la espera de que el Ayuntamiento las valore y acepte.  Si se alcanza un acuerdo, la propiedad pasará directamente al Estado para rebajar la cuantía de la deuda municipal con Hacienda y la Seguridad Social.
También las cosas han cambiado para Roca. Tantos años manejando maletines para acabar depositando todas las esperanzas de un permiso carcelario de fin de semana en una operación de trueque. Eso sí que es un síntoma, una metáfora y hasta un consuelo.