¡Albricias, lo conseguimos! No digo yo que salten de júbilo de sus asientos los rondeños y serranos,pero sí que la noticia les habrá alegrado el día al recibirla, y más de uno habrá lanzado la exclamación de júbilo. ¡ Había creado tantas expectativas! ¡Se había aventurado tanto sobre la fecha de su terminación! Porque el anhelado centro sanitario, si se lleva a cabo el proyecto inicial contemplará 186 habitaciones, todas individuales, en uso exclusivo para el paciente. Todo un lujo. “No se llegará a tanto”, por quienes tenían el mente el antiguo hospìtal,que un alcalde, el de Benaoján, calificó meses atrás, a raíz de su experiencia en él, como de “tercermundista”. Sus razones tendría.
Pero he aquí, que de “fuentes fidedignas”, como se dice ramplonamente, nos llegó la noticia de que el nuevo Hospital abrirá sus puertas el año 2015. A la vuelta de la esquina, hay que admitirlo, después de tanto esperar y tantas réplicas y contraréplicas sobre el asunto.
Sin ir más lejos, las afirmaciones de semanas atrás del delegado territorial, Daniel Pérez, quien admitiendo con una mano las prioridad para Málaga del nuevo Hospital, con la otra señalaba, en el colmo de la incoherencia, nuevos plazos y dilaciones. Como era de esperar, la alcaldesa de Ronda,Mari Paz Fernández, le saltó a la yugular, argumentando que la primacía del hospital debía ser no de la provincia sino del territorio andaluz.
Y en esa estábamos, cuando, no hace más de una semana, el delegado del Gobierno de la Junta, José Luis Espejo, acompañado del flamante consejero de Economía, José Sánchez Maldonado, quien ratificó sus declaraciones al respecto, anunció que el centro sanitario sería una realidad de aquí a poco más de un año: obra terminada y equipada con todo lo necesario para atender al personal paciente que, pacientemente,valga la redundancia, ha esperado que el proyecto fuese una realidad palpable y verificable.
Las obras del ansiado Hospital ha sido una cuestión tan controvertida como las del metro de Málaga y como éste ha sufrido los parones impuestos por los recortes presupuestarios de la Junta, pero ahora, limadas las asperezas entre unos y otros, parece que irán unas tras otras en cuanto a la puesta en marcha para su realización. Más dinero para el metro, por supuesto,pero le sigue de cerca el Hospital rondeño ( algo que los socialistas han querido dejar muy claro, arrimando el ascua a su sardina), lo cual es una satisfacción para la ciudad del Tajo y su agreste entorno.
La cuestión ahora estriba en que si lo que dicen los políticos nos ofrece o no seguridad, que ya nos tienen acostumbrados a sus rectificaciones escudándose en “ hay que seguir el hilo de los acontecimientos” por donde encuentran siempre salida. Ya saben, eso tan manido de “donde dije digo…”. Y es que, como arguyó Jardiel Poncela con su gracejo habitual: “ Los políticos son como los cines de barrio; primero te hacen entrar y después te cambian el programa”.
Foto: El nuevo Hospital de Ronda en obras (siderronda.com)