Pavor a enfermar
Los que ya no sólo peinamos canas someramente cubriéndonos de tinte plateado las sienes sino que las lucimos dueñas y señoras de la cocorota si es que la alopecia nos dejó sin rastro de ellas, y al mismo tiempo contemplamos como nuestras vidas se deslizan peligrosamente por el declive que conducirá indefectiblemente al […]