Gobiernan en un ten con ten con los socialistas en la Junta de Andalucía bajo la batuta de Susana Díaz. Se pusieron a partir un piñón, como solemos decir los rondeños de algunos que si otras veces mantuvieron enemistades acérrimas luego sellaron un entendimiento indisoluble. Se auparon unos a otros para que la izquierda siguiera tendiendo sus tentáculos en el feudo de la tierra de María Santísima, algo que viene ocurriendo después de casi 40 años de égida socialista del PSOE. Izquierda Unida arrimó el hombro para que en los últimos tiempos en la sede del Parlamento de la Comunidad Autónoma continuasen ejerciendo su hegemonía los del puño y la rosa. Ni los escandalosos episodios de los Ere fraudulentos y los cursos de formación inexistentes lograron romper la férrea alianza.
Pero ahora, pese a que el batacazo de los socialistas en los pasados comicios europeos se atemperó en Andalucía, se han empezado a escuchar voces discordantes y no sólo por su postura de negación al bipartidismo existente en nuestro país. Sin ir más lejos se alzaron las del portavoz de IU, José Antonio Castro, días atrás, quien no parece estar de acuerdo con la empecinada actitud de sus socios en el gobierno que dieron las espaldas a la finalización de las obras del nuevo hospital comarcal de Ronda. Los términos empleados por el portavoz no han podido ser más claros y contundentes: ha hablado de “mofa” a la ciudadanía rondeña que la construcción del centro hospitalario de la ciudad se posponga y la finalización no se contemple en las fechas que una y otra vez se han ido estableciendo y sucesivamente incumpliéndose.
El dedo acusador se ha alzado en concreto contra la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, la cual es la que viene dando de lado al cumplimento del compromiso formulado años ha. Castro, que se ha reunido en la ciudad del Tajo con responsables sindicalistas de sanidad, no ha tenido empacho en afirmar la “ sospecha” de que la promesa no llegue a buen puerto.
Su afirmación de que el proyecto “esté en al aire” no ha podido por menos de alarmar a la vecindad de la comarca que ya venía haciéndose ilusiones sobre la puesta en marcha del dispensario, aunque siempre con la mosca tras la oreja. La afirmación del portavoz sobre que su formación política también ha sufrido la deslealtad de sus socios de gobierno en lo que respecta al hospital de Ronda no ha podido por menos de aumentar la desazón de los rondeños ante el impasse vergonzoso al que se viene sometiendo el proyecto.
La prueba contundente de que Castro está de parte de la terminación del hospital de Ronda reside en que anima a la población a que se muestre firme en la reivindicación y no cesen las protestas y movilizaciones. Eso dice mucho en su favor. Aunque haya recibido acerbas críticas de populares y andalucistas: el portavoz no les parece consecuente en lo que dice y hace y exigen que IU rompa amarras con el PSOE para que sus censuras sean creídas..
Lo que parece importar a la ciudadanía es que todos los partidos políticos se pongan de acuerdo para hace frente común contra los designios de la Junta a este respecto y que dejen de tirarse los trastos a la cabeza, como muy atinadamente ha señalado la concejala de turismo Isabel Barriga.
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