Despiadado ataque a la avifauna menor
Años ha las pequeñas aves que surcaban felices por entre la arboleda de la Serranía de Ronda solo debían temer entre los especímenes humanos a las pandillas de niños que se afanaban en su captura o mermaban mínimamente su población, recurriendo a la pegajosa liga con la que quedaban presos en la rama que buscaban para descanso de su vivaz “y cansado vuelo”,que dijo el poeta. Era una forma cruel de capturarlos vivos, pero también se optaba entre esta grey traviesa por atentar contra sus vidas recurriendo a las trampas -perchas, en el lugar- o a las escopetas de plomillos. Los aniquilaban así impunemente, no no sé si con nocturnidad pero sí con alevosía.
Ahora los enemigos implacables de gorriones, chamarines, jilgueros, tordos, alcudones , estorninos, mirlos de oscuro disfraz, y demás familia de nuestra avifauna menor, son otros; pesticidas y herbicidas diezman a la población de pequeñas aves que se encuentran indefensas ante prácticas no siempre permitidas en aras de eliminar elementos que puedan obrar en detrimento de las cosechas. A lo que hay que unir en el ámbito rural el abandono de terrenos antes ocupados por plantaciones y sembrados de la más variada índole, con lo que se enrarece su hábitat natural.
Ítem más: las muertes por electrocución de las grandes rapaces buitres y águilas perdiceras que pagan su “osadía” de acercarse a un porte del tendido eléctrico para descansar de su gravoso vuelo. Una sociedad malagueña de ornitología acaba de denunciarlo: cada vez hay menos pájaros en la provincias de Málaga.
Unas y otras acciones han hecho que los campos, nuestros campos malagueños, si alguna vez fueron reinos de aves libres que nos alegraron la vista y el sonido con sus plumajes y trinos inicien una decadencia que de no atajarse cambiará el cariz de nuestros campos inexorablemente.
El canto de los pájaros, que si no se ponen remedios acabará por desaparecer, y serán inútiles los versos de Octavio Paz: “ Cantan los pájaros, cantan / sin saber lo que cantan: / todo su sentimiento es su garganta”.