Foto Diario SUR
La Serranía en pie de guerra
Ronda postergada, olvidada por los políticos señeros provinciales y autonómicos de uno u otro signo, que miran hacia otra parte ante un problema candente, haciendo oídos sordos a sus más urgentes y justas reivindicaciones. Contra esta actitud inconsecuente de las administraciones públicas se alzó días atrás una voz única y estentórea en demanda de la autovía que la uniría con Málaga sin tener que sortearse los peligros y demoras que hasta ahora se perpetúan en la maltrecha carretera de San Pedro, que la une con la ciudad, así como por la mejora urgente del resto de comunicaciones, las cuales dejan tanto dejan que desear.
En la protesta por el estado de las comunicaciones rondeñas participaron, como no podía ser de otra manera, los municipios aledaños, cuyos habitantes siguieron las sugerencias de sus regidores municipales respectivos para unirse a ella en cuanto en tanto a ellos les interesa que se ponga fin al agravio comparativo que Ronda y la Serranía circundante vienen padeciendo desde años atrás ante la pasividad de quienes poseen la potestad para dar solución a tan acuciante problema. Habría que destacar que a resultas de los modelos de moción para aprobar en los respectivos plenos que requerían la Plataforma reivindicativa a los ayuntamientos solo fue secundada por los de Montejaque y Setenil; aunque habría que señalar que algunos de los primeros ediles de la demarcaciones cercanas se sumaron a la demanda callejera que tuvo visos de histórica.
Es de esperar que ahora, ante una reivindicación de trazas histórica, no sea como clamar en el desierto y que sea la definitiva de cuantas se han llevado a cabo sobre el lastimoso estado de las carreteras que cruzan la comarca de Ronda y la que también de manera azarosa la unen con Málaga. Circular por ella se ha convertido en los últimos tiempos en una odisea, que algunas veces culmina en un accidente mortal. Hasta ahora han sido plataformas políticas las que han dirigido quejas sobre las lamentables condiciones de los viales a las administraciones públicas (Diputación y Comunidad Autónoma) que no han logrado sino la callada por respuestas, o en mejor de los casos, dar largas a la pretensión sine díe de llevar a cabo la realización de proyecto alguno.
Ahora son los ciudadanos quienes cargados de razón reclaman un plan que ponga fin a una situación que se muestra insostenible a todas luces, y que está resultando un serio hándicap para el desarrollo económico de los pueblos de la comarca, muchos debatiéndose en la más absoluta inopia. ¿Sería mucho pedir que las promesas de gobiernos de los más distintos signos cuajasen al fin con la realización de una autovía que una Ronda con la populosa Costa del Sol? Con grandes alharacas se anunció además la posible llegada del AVE a la ciudad, lo que permitiría llegar a Madrid por este medio en poco más de 3 horas, las mismas que se emplean en la actualidad para llegar a Málaga desde la ciudad del Tajo en trenes añosos. De nada ha servido hasta ahora que la población rondeña haya superado los 30.000 habitantes; por lo visto no son suficientes para que desde las altas instancias administrativas nos saquen de la mengua de comunicaciones que, con ese vecindario, no tiene parangón en el resto de España en donde sí gozan de ese privilegio.
Consternados por el silencio de quienes nos gobiernan desde las más altas instancias políticas a las reiteradas demandas de alcaldes y ciudadanos tomó cuerpo una plataforma reivindicativa con fuerza y tesón para conseguir una regeneración de estos viales que ahora se muestran como un serio hándicap para el desarrollo económico de la zona, aparte de garantizar la seguridad de cuantos con sus vehículos transitan por ella.
Lástima que la inopinada y corta estancia del presidente Rajoy a Ronda por un motivo fútil no coincidiera con la concentración de la protesta. Tuvo, empero, conciencia del problema, y veremos si eso se traduce en algo positivo para la ciudad y la Serranía.
Hay algo que no se puede obviar y que, al hilo de los acontecimientos, habría que resaltar. Se afirma que el eje ferroviario Bobadilla- Algeciras será una realidad más temprano que tarde; es lo que quiso dejar por asentado el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, días atrás, ya que el Gobierno lo considera como “prioridad económica absoluta”, afirmando que los Presupuestos atenderán esta demanda por muy restringidos que sean.
Algo parece estar moviéndose para esta provincia malagueña, y en concreto para el Campo de Gibraltar y Ronda y su carismática Serranía. Loado sea.