Un dicho sarcástico andaluz (“Eramos muchos y parió abuela”) viene a pelo cuando se trata de poner en evidencia una realidad nefasta cuando ya se padece otra que viene provocando caos y terror. Quienes viven del turismo, esa industria pujante que en España está con firmeza asentada, no han tenido por menos que levantar la voz en viva protesta por la decisión del Reino Unido de poner trabas a quienes pensaban sentar sus reales en nuestro territorio como venia siendo habitual en las últimas décadas. Idéntica acción disuasoria piensan poner en práctica en el territorio alemán.
Se han escuchado reacciones tibias como la del presidente del Gobierno,Pedro Sánchez, quien ha admitido como “desajustadas” las directrices emanadas de la antiguamente llamada Rubia Albión, la ual no ha tenido reparos al decretar que habrán de someterse a una cuarentena de vigilancia una vez retornen a su país quienes decidan venir a España para gozar de sus días de asueto veraniego. Algo que no ha tenido por menos que, como digo, soliviantar a quienes tenían en mente disfrutar de sus días de asueto en territorios españoles.
Como no podía ser de otra manera, quienes viven del turismo que por estas fechas se dejan caer por estos lares hispanicos, no han tenido por menos que elevar sus criticas a la decisión de los jerarcas británicos que decidieron decretar una medida juzgada aquí como improcedente, la cual no ha tenido por menos que soliviantar a quienes se dejan caer por estas latitudes para pasar sus días de asueto. Puntos neurárgicos de la gografía hispana en lo que toca al turismo nacional tales como Baleares, Benidor, Canarias y el territorio costasoleño de Málaga que se asoma al mar, lo mismo que al interior montañoso y abrupto, pero a la vez fascinante, caso de la Ronda milenaria, por mecionar un territorio cercano, no han tenido por menos que elevar sus protestas por la decisión de los jerarcas de la Rubia Albión de someter a una vigilancia estrecha a quienes hayan venido a disfrutar de sus días de descanso estival dentro de nuestras fronteras.
Obligado es reconocer que, siguiendo lo emanado de los estamentos superiores, tales el Ministerio de Sanidad, las empresas españolas que viven del turismo que nos viene de allende fonteras, han de seguir al pie de la letra las prescripciones sanitarias pertinentes para que sus intalaciones ofrescan a la clientela la máxima seguridad y salubridad durante el tiempo que permanezan en sus instaliones. Labor que ha exigido inversiones de calado para, siguiendo la pauta ministerial señalada, se tengan a punto las instalaciones que cumplan fielmente el requisito de salvaguardar la salud de quienes apuesten por pasar sus dias de asueto en España.
Razón por la cual no se entiende bien la exigencia de una cuaretena al regreso que con seguridad va a desentivar que desde allende fronteras se venga a pasar los días de descanso a estas latitudes nuestras.Algo que petentiza la lluvia de suspensiones habidas por parte de quienes pensaban disfrutar de sus vacaciones en suelo español. Una puñalada trapera a un turismo ya asentado desde decadas atrás y que, quienes de este quehacer viven, no han tenido por menos que lamentar. Un golpe bajo que va a detener ese flujo gratificante ya asentado por estas latitudes hispánicas.