A los ochentones les toca esperar
Quienes sobrepasaron con creces los 80 años, o se acercan elogiosamente a esa frontera de la edad, entre los me cuento mal que me pese, y no ven transcurrir sus vidas en residencias, les toca esperar para recibir la panacea del pinchazo que les libre de los traidores zarpazo del maléfico virus que tantas vidas […]