El bipartidismo imperfecto que se avecina
Empezó la lucha sin cuartel en Andalucía para ocupar los escaños del Parlamento en los próximos días. A ver quién sienta sus reales en el Palacio de San Telmo, sede la Presidencia de la Junta. ¿Volverá a hacerlo Susana Díaz? Es una incógnita a despejar, aunque es muy posible que lo logre pese a que las encuestas no le son favorables en cuanto que pueda conseguir mayoría absoluta, que todo parece indicar que el cuartel de invierno de los socialistas en la llamada tierra de María Santísima, se resquebraja y muestra numerosas grietas.
En definitiva, que se acercan días turbulentos en la política porque el bipartidismo arraigado en las instituciones punteras de España se ve seriamente amenazado y en peligro de extinción.
Sondeando en la historia de finales del siglo XIX nos topamos con los términos turnismo o bipartidismo, uno de los elementos cruciales del sistema de la Restauración borbónica en España. A raíz de su instauración se sucedieron en el gobierno liberales y conservadores liderados entonces batuta de sus respectivos líderes, a saber, el malagueño Cánovas del Castillo y Mateo Sagasta, respectivamente. El turnismo pacífico propició la ausencia de motines y sublevaciones y por ende años de relativa paz y prosperidad.
El turnismo o bipartidismo en nuestro país siguió derroteros contrapuestos y en la actualidad concita serias controversias y la necesidad de un cambio urgente en la política, sustentada por los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos sobre todo, quienes han sabido trasladar a la opinión pública los peligros que encierra aquel caduco sistema político que tuvo sus momentos de esplendor pero que ya se muestra en franca decadencia para la gobernabilidad del país y el fin último que no es sino servir fielmente a los intereses de la ciudadanía.
Los comicios andaluces serán decisivo para tomar el pulso a la política de España, que quieras que no conlleva la reciedumbre sobre el comportamiento económico y social de los tiempos venideros. El bipartidismo, en el caso de que las elecciones municipales, autónomas y generales repitan el esquema que muy probablemente se dará en Andalucía según las encuestas,acabarán con la sucesión de socialistas en el poder y el descalabro de populares y entrarán en juego partidos a los que se tendrá que recurrir para establecer pactos y componendas,sobre todo Podemos y Ciudadanos, nuevos en esta plaza.
Bien mirado, el bipartidismo que hasta ahora cerró sus tentáculos sobre la política del país ha sido imperfecto. Sin que esto quiera decir que tanto el PP como el PSOE lo sean, sino que que se vieron obligados recurrir al apuntalamiento de otros partidos para subsistir. Cosa que volverá a suceder tal y como los acontecimientos se desarrollan con lo que nos encontraremos otra vez con la pescadilla que se muerde la cola.