Nueva biblioteca en Ronda
No puede existir algo más necesario y grato para una ciudad que presuma de moderna y pujante si en su contorno no abre sus puertas al público una bien nutrida biblioteca, y Ronda lo es sin discusión por su extensa población y tradición cultural que le viene de antiguo.
Ya contaba con una desde la primera mitad del pasado siglo, pero se ha hecho pequeña y desfasada en su perfil ergonómico y daba la sensación de vetusta, además de la necesidad de ascender dos tramos de escaleras para acceder a la zona de lectura lo que suponía un hándicap para los mayores de edad. Se imponía una moderna estructura y una y mueva ubicación dentro del casco urbano, a ello responde la nueva estructura que abrirá sus puertas, si es que ya no lo ha hecho, antes de que finalice el verano.
La nueva biblioteca que ahora recibe los últimos toques ofrece un fácil acceso, además de presentar un interior diáfano y luminoso, como tiene que ser a tenor de las normas dictadas para este tipo de instituciones públicas destinadas a hacer grata la estancia a lectores e investigadores para regodearse con la lectura de sus autores preferidos o profundizar en el saber de cualquier materia.
Como no podía ser de otra forma cumple fielmente con los requisitos que este tipo de institución pública y obedece a las normas emanadas del Ministerio de Cultura que tienen como meta primordial la adquisición de conocimientos y recreo de la mente, que no otra cosa es la lectura de textos y narraciones escogidas, acicate necesario para quienes buscan atesorar conocimientos o aquilatar la cultura, la investigación o el mero entretenimiento.
Escribía Bossuet francés del siglo XVIII algo que pienso debería permanecer inalterable pese al paso del tiempo: “En Egipto se llamaban las Bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ella de la ignorancia, la más peligrosas de las enfermedades y el origen de todas las demás”. No le faltaba razón al clérigo y pensador francés del siglo XVIII. Hoy se puede calibrar el porvenir que aguarda a una nación, y el presente sobre todo, calculando el número de Bibliotecas que abren sus puertas en su solar.
Por estas razones no cabe sino aplaudir que el Ayuntamiento de Ronda haya puesto los mimbres necesarios para que una nueva Biblioteca sustituya a la anterior, ya vetusta, y facilite el acercamiento a la vecindad en más óptimas condiciones.