Panorama político incierto
Habló el pueblo y lo hizo en una especie de trabalenguas, valga el símil, que va a costar trabajo descifrar. Hablaron las urnas y el resultado arroja una situación que veremos cómo llega a buen término, porque todo está en el aire y, más que nunca, la ciudadanía no sabe con qué carta quedarse para vislumbrar lo que se nos deparará en los próximos días. Ganó el PP,sí, pero que consiga formar Gobierno estable es algo que está en al aire. Ahora entendemos la insistencia de Rajoy en vocear que debería ganar la fuerza política más votada. Barruntaba lo que iba a suceder y quiso curarse en salud.
Se abre un panorama tan incierto como preocupante. PP y PSOE, podrían ir de la mano para la consecución de un gobierno estable – “gran coalición” a la alemana – que alejase la preocupación de buena parte de los españolitos de a pie una situación política caótica que supondría un serio hándicap para mantener los logros económicos y sociales obtenidos en los últimos tiempos. Pero esta conjunción de los dos partidos hasta ahora turnantes en el poder es una probabilidad harto difícil. Podría haber un acuerdo de entre los populares, socialistas y Ciudadanos,pero ya se saben los inconvenientes que están por medio. No dan su brazo a torcer,o por lo menos es lo que dejaron a entender durante la campaña electoral, ni sería posible para sumar la mayoría requerida.
Se consumó el fin del bipartidismo, pero para no caer en el abismo de un Parlamento atomizado que sería una olla de grillos que redundaría en perjuicio de todos se impone la altura de miras de nuestros políticos que deberán “bajarse de sus respectivos burros”,como decimos los serranos rondeños cuando se impone la necesidad de ceder en sus pretensiones, y caminar juntos para el logro de un fin común satisfactorio capaz de lograr mantener a flote los intereses generales y la estabilidad del país.