Voz discordante
Es la del alcalde de Marinaleda. Sánchez Gordillo acaba de sacar los pies del tiesto y se muestra contrario al más que presumible pacto entre PSOE e IU que ya comenzó la andadura de los primeros encuentros entre ambas formaciones políticas.
Lo hará posible el resultado de las elecciones andaluzas que acabó desbancado a Arenas, pese a los buenos resultados obtenidos, los cuales éste se encarga de recalcar con más o menos aceptación del discurso por parte de la audiencia.
Miren por donde al prócer de Olvera le ha salido, en donde menos lo podía pensar, un `cómplice´ indirecto, que no está de acuerdo con la alianza de izquierdas para el Gobierno de la Junta.
En efecto, el muchas veces furibundo político y líder del CUT que revolucionó su pueblo y consiguió el pleno empleo con su plan cooperativista agrario viene a reconocer que IU perdería sus señas de identidad al integrarse a los socialistas y que, y hace hincapié en ello, sería como cerrar los ojos en complicidad ante, entre otras corruptelas, las del escándalo de los ERE, amén de la tremenda cifra de paro que asola la región contra la que su partido ha despotricado a diestro y siniestro.
No le falta razón al excéntrico primer edil innovador del pueblo sevillano, hay que reconocer su coherencia se esté o no de acuerdo con su ideología.