No les hacen ascos. Detrás de la oferta de trabajo de Mercadona (50 puestos) para la temporada de verano se han apuntado en Málaga alrededor de 200 universitarios.
Cifran su esperanza en conseguir un puesto como cajero, limpiadora o reposición de artículos, que les ayude a remontar económicamente el próximo curso. Sin que se le caigan los anillos.
Puede que mañana dirijan una empresa, trabajen en un bufete, o enseñen matemáticas en un centro escolar, pero hoy se dan con un canto en los dientes por entra en la gran empresa de don Juan Roig ( por cierto la única en el ámbito nacional que sigue ofreciendo trabajo a pesar de los chuzos de puntas que están cayendo sobre el tejido empresarial) aceptando el que le concedan por muy humilde y efímero que sea.
Así están las cosas aquí y ahora. Por cierto, que no sería mala idea que empresarios y políticos preguntaran al industrial valenciano cómo diablos lo hace para que su nave siga con viento en popa y a toda vela, sin asomo de desfallecer, mientras otras naufragan en la travesía.