Tranquilidad
Convendría que serenásemos el ánimo. Hay gente que lo de la prima de riesgo lo toma a chacota. Un vecino mío bromea con el asunto y me dice recurriendo a un rostro cariacontecido: “Llevo noches sin dormir pensando en la prima y si bajará o no”.
Sin que lo tomemos a broma, porque el asunto es muy serio, lo mejor que se podría hacer es mostrar a mal tiempo buena cara.
No recibimos sino malas noticias, ya vengan desde dentro (políticos que se pisan las declaraciones, apuntado cada una hacia un lado)como de fuera del país(desde Kruman a Draghi, un Nóbel podría desbarrar , y un economista italiano que barre hacia su país).
Y contra esa cascada se debería mostrar ataraxia, esa disposición anímica que desde la Grecia antigua se postulaba por los filósofos, o sea, tranqujilidad, Contra la temida intervención habría que esgrimir argumentos contundentes: No se producirá hasta que los mercados no nos presten el dinero que necesitamos. Llegada esta eventualidad la UE tendrá que intervenir prestando el dinero que los mercados nos niegan o nos prestgan en condiciones desorbitadas.
Y lo hará sí o sí, porque en caso contrario todo la Unión se iría al garete.