El ninguneo de Europa
El Gobierno da por descontado que las cosas podrían de ir de diferente manera si el Banco Central Europeo, BCA para los allegados, comprase a destajo nuestra deuda pública.
La prima, ese familiar que nos ha salido díscola y traicionera, disminuiría sus arrebatos evitando que empeñemos más y más nuestro futuro de manera tan descomunal. Tengo para mí que es llegada la hora de que Rajoy lance un órdago en toda regla. Que no es otro sino gritarle a Bruselas, a los componentes de la temida troika y a la menos autoritaria Merkel que hasta aquí podíamos llegar. Que si hay que salir del euro no será un cataclismo. Hay países sin él y no se han hundido por ello.
Por la cuenta que les tienen se aprestarán a evitarlo y dejarán de mandarnos recados como el del presidente del Bundeskank, Jens Weidmann, aconsejando el rescate total. Si España cae, Alemania y el resto de las naciones europeas no se irán de rositas.
Ni siquiera la superpotencia de los EE.UU. El desastre puede arrastrar a todos en mayor o en menor medida. Y son sesudos analistas económicos quienes lo advierten. Seguro que se acaba el ninguneo que ahora sufrimos y nos atenaza.
¿Tendrá arrestos Rajoy para hacerlo? A lo peor es a lo que avocan las multitudinarias protestas que se están viviendo en las calles de todas las ciudades españolas, incluida Málaga, que no desaprovechó la ocasión para mostrar su malestar y descontento.
Prostesta en Málaga contras los recortes. Foto de SUR