Entre todos estamos cooperando a que la imagen de España en el exterior se degrade por días. Por una parte, y éste es un problema global, nos hace mella la crisis económica que de manera particular incide en el país, y junto a ella como causa o motivación las corruptelas que se han venido destapando en los últimos tiempos en las distintas instituciones públicas y la carencia de políticos de talla que no han querido, sabido o podido poner coto y freno a los desmanes, entre otras cosas porque parte de ellos se alineaban en el entramado que obraba en detrimento de aquéllas.
Y por si fuera poco ese intento esperpéntico dela Generalitatcon Mas a la cabeza de desasirse del terreno patrio que, por fortuna para catalanes y el resto de los españoles ha sucumbido con estrépito.
Y sin embargo, por parte de quienes observan desapasionadamente el panorama nacional, se ofrecen datos que hablan a las claras de las oportunidades que España puede brindar, enjuiciando las realidades que están ahí, aunque haya quienes quieran obviarla no se sabe bien por qué extraños designios.
Empezamos por la historia de nuestro país que más de una vez sucumbió en crisis y dificultades pero que los españoles fuimos capaces de remontar. Tuvimos mimbres para salir de atolladeros como son la laboriosidad que nos distinguió, o los recursos humanos y naturales, o como señala el profesor Fuentes Quintana, “la educación y formación” que nos asistió. Cómo si no, por poner un ejemplo que ahora es noticia, en algunos países extranjero reciben con los brazos abiertos a nuestros médicos cuya preparación supera a los nativos. Tampoco es baladí que sean nuestros científicos los que descuellen trabajando en la creación de una vacuna contra el alzhéimer, algo que el mundo espera con ansiedad, dados los terribles avances de esta enfermedad.
Baten récords históricos el sector del turismo, aunque en este último puente las cosas no hayan ido como era de esperar, sobre todo enla Serraníadel que tantos dependen. Está creciendo la exportación de bienes y servicios, existen empresas que descuellan allende fronteras y estamos a la cabeza en el desarrollo de energías limpias entre otras tecnologías que se apuntan al fenómeno de la globalización.
Puede que esta crisis que nos abate sirva de revulsivo para enderezarnos en el sendero de progreso en el que hemos sabidos siempre movernos con soltura. Aquí se vive bien y abundan las oportunidades para quienes saben aprovecharlas.