
O comisión estéril, que tanto monta. Lo cierto es que el mayor caso de corrupción que se conoce en Andalucía acabó sin que los españolitos de a pie conozcamos quiénes fueron los más altos responsables de los ERE, ya que la conclusión entra de lleno en lo inverosímil: se cierra el asunto porque no es posible desmadejar la trama ni saberse a ciencia cierta los que con peso político participaron en ella. Algo que para los que hemos seguido, atónitos, las peripecias de la comisión no ha dejado de proporcionarnos estupor.
La comisión investigadora de los ERE fraudulentos del Parlamento al fracasar estrepitosamente no hace sino ahondar aún más en el descrédito de los políticos, algoque últimamente está llegando al paroxismo por actuaciones que cara la ciudadanía dejan mucho que desear.
Se impone una reforma urgente del reglamento dela Cámaraporque esta comisión de investigación, que no está muy lejos en sus resoluciones de otras llevadas a cabo en otros estamentos de gobierno y lugares, está resultando un bochornoso espectáculo, que es lo que no resulta aventurado afirmar han ofrecido el PP, PSOE e IU. Partidos por los cuales, al no haberse conseguido un acuerdo entre ellos, la mayos parte de los acusados acaban de salir sin responsabilidad en el Parlamento. Vivir para ver.
Foto: Diario SUR