Y es que no puedo comenzar este post sin pedir disculpas a los fieles seguidores de este blog de rodaje por no poder llevar al día las cinco últimas jornadas del rodaje de ‘Resort Paraíso’. Las razones han sido varias y paso a enumerarlas: La dureza de las últimas jornadas en las que nos volcábamos con la acción de la última parte de la película; el cansancio acumulado por el equipo al realizar la proeza de rodar un filme de 140 secuencias en 25 jornadas; las jornadas de sueño dependientes de poder realizar desplazamientos a localizaciones que se encontraban alejadas del hotel; y aunque parezca la excusa más fácil de todas, la falta de internet. Es un hotel cerrado y para gestionar la cuenta en la que uno puede conectarse para teclear estas líneas debíamos solicitarla en moment0s en los que conectarse a internet es lo último en lo que se piensa. La prioridad es intentar concluir ese puzzle mental intentando adivinar qué planos necesita para cada secuencia y que además puedas casarlo sin saltos de raccord, ejes o tonos con lo que ya tienes rodado.
Lo bueno de retomar este blog con el rodaje de la película finalizada es que hay cierta perspectiva en las jornadas que voy a enumerar, con lo que seré lo más directo posible.
Día 21. Underwater.
Una parte de nuestra película transcurre bajo el agua de la piscina del hotel, pero era muy difícil (por no decir imposible) pasar las cinco horas bajo el agua que requerían los técnicos y actores. Por lo que se optó a solicitar el rodar en la piscina climatizada del Hotel Meliá Don Pablo, dirigido por Ángel Quesada. El primer condicionante que nos encontramos al entrar a rodar en la piscina fue el altísimo calor en contraste al frío de la calle, que nos empañaba las lentes y las gafas de quien las llevara. Se preveía una jornada dura por las composiciones de objetos caídos bajo el agua y el acting de dos de los intérpretes, así que para agilizar la jornada y acompañando a Adri Rodríguez, primer operador de ‘Resort Paraíso’, un servidor optó por meterse en agua durante cinco horas para ‘recalar’, componer, dirigir a un palmo de los actores y ayudarlos con los fxs que se requerían. Acompañado por Corinne Rubio de arte, y Maikel Ramírez de producción, las secuencias de Rafa y Héctor underwater se completaron al límite de la botella que llevaba Adri para poder sumergir la cámara. Secuencias completadas y agotamiento supremo al salir como garbancitos. Mil gracias a Ángel Quesada, director del hotel Don Pablo, por el ágape que preparó al equipo una vez finalizada la grabación.
Día 22. En el parking.
Una de las localizaciones atravesadas en el plan de rodaje era precisamente el aparcamiento donde transcurre parte del final de ‘Resort Paraíso’. Son secuencias de acción con mucho movimiento de cámara, muchas carreras y un vehículo que participa de forma decisiva en la resolución de la trama. Llegados a este punto tenemos que conjugar varios factores en una misma jornada: el acting de tres protagonistas que deben ir bañados de maquillaje de efectos especiales, moverse en un plató que J.A.Crespillo, el dire de foto, ha iluminado para que case como una continuación del tono empleado en el resto de la película, el sobreesfuerzo de producción liderados por Maikel Ramírez, para que esta localización, alejada del hotel, sea operativa para ubicar a todos los departamentos. Y a eso, sumar el trabajo de cámara, sonido, vestuario, maquillaje y peluquería para que funcione todo. A esta jornada nos acompañó el especialista en conducción y Gonzalo, nuestro compositor digital.
Visita sorpresa de la jornada: Javier Ojeda se pasó a dar un abrazo al equipo comprobando una vez más el pollo que teníamos montado. ¡Qué grande es Javier! Para cerrar la jornada agradecer a mi productor Habacuc sabios consejos para enfrentarnos a la agotadora agenda de fin de rodaje de ‘Resort’. ¡Qué diferencia con Míchigan! Habacuc ha remado a favor entoda la película proponiendo cada vez más ideas que mejoraran y enriquecieran el resultado final de lo rodado. Luchando por conseguir todos los medios que hagan la película más rica audiovisualmente y dando cariño a diario a todos los miembros del equipo. De este coco, poco. Gracias infinitas al Ayuntamiento de Torremolinos por permitirnos rodar en el parking de sus instalaciones. No podía haber un escenario mejor. Gracias Aida.
Día 23. Entre tuberías.
Comenzamos la antepenúltima jornada del rodaje en las calderas del hotel con el cuarteto protagonista al completo (Rafa, Virginia, Héctor y Steven). Misión principal: apagar las calderas durante tres horas para que el ruido de los motores no afecte la grabación del audio. Y acabar a una hora concreta por los compromisos teatrales de uno de los actores que tenía bolo ineludible. Misión cumplida: ambas.
Continuamos en las escaleras y pasillos del hotel persiguiendo cadenas e intentando localizar pitidos ultrasónicos que afectan la grabación de sonido. Es inclreíble como se puede volver de loco un equipo a la caza de ese pitido cuando proviene del walki (en teoría roto) de uno de los protagonistas de la película. Se nos va la luz y eso condiciona la grabación de algunas escenas por lo que toca correr para captar los últimos rayos de sol. ¡Que se nos va la luz, señores! Finalizamos con una secuencia de texto entre tres de los protagonistas que, de tanto correr, huir, perseguirse y golpearse tienen que volver a interpretar con el tempo y el timming de las secuencias de texto. No es fácil ser actor de una cinta de acción sin dobles.
Grabamos escenas de cámara de vigilancia y un monólogo de Héctor Medina que resolvemos en ¡una sola toma! Para mí es primordial que una secuencia como la filmada tenga el riesgo y el valor de un intéprete que se transformó en Saúl, el vigilante nocturno de ‘Resort Paraíso’. Aplausos de despedida para él y para Steven Lance que finalizaban su participación en el largo.