Muy buenos días, amigos de la meteo.
Antes de hablaros de la primera ciclogénesis explosiva y explicar, especialmente a mis nuevos seguidores, en qué consiste este fenómeno meteorológico, vamos primero con la previsión para este fin de semana.
Tanto el sábado como el domingo, la probabilidad de precipitaciones será muy baja en toda la provincia de Málaga, por lo que tendremos, en general, un fin de semana bastante estable.
En las comarcas de Ronda y Antequera se prevé viento moderado de componente este.
En cuanto al estado del mar, la temperatura del agua en la costa malagueña se situará, dependiendo de la zona, entre los 22 ºC y los 24,5 ºC, unos valores más que agradables para quienes quieran aprovechar el fin de semana y darse un buen baño.
Y mucha atención si alguno tiene previsto viajar mañana sábado a las provincias de Jaén, Córdoba o Sevilla, ya que se encuentran en aviso amarillo por altas temperaturas, con máximas que pueden alcanzar los 39 ºC.
A continuación os dejo las temperaturas máximas y mínimas previstas por la AEMET para nuestra provincia de Málaga durante el sábado y el domingo.
Y después hablaremos de esa primera ciclogénesis explosiva y, para quienes os habéis incorporado recientemente al blog, os explicaré de forma sencilla qué significa exactamente este término y por qué no debemos confundirlo con un fenómeno necesariamente excepcional o catastrófico.
Una ciclogénesis explosiva es el proceso por el que una borrasca se intensifica de forma muy rápida en un corto periodo de tiempo. Esto ocurre cuando la presión atmosférica en el centro de la borrasca desciende bruscamente, favoreciendo un aumento considerable de la intensidad del viento.
El término puede sonar alarmante, pero no tiene relación con ninguna explosión. La palabra explosiva hace referencia únicamente a la rapidez con la que se profundiza o fortalece la borrasca.
De forma simplificada, podemos imaginar una borrasca que en pocas horas pasa de ser relativamente normal a convertirse en un sistema mucho más profundo y activo.
Meteorológicamente, se suele hablar de ciclogénesis explosiva cuando la presión central de una borrasca desciende aproximadamente 24 hPa en 24 horas, aunque este umbral se ajusta en función de la latitud.
Este fenómeno suele desarrollarse cuando coinciden condiciones atmosféricas muy favorables para la profundización de una borrasca, como fuertes contrastes de temperatura entre masas de aire y una intensa corriente en chorro en niveles altos de la atmósfera.
Cuando todos estos factores se combinan, la borrasca puede profundizarse rápidamente y generar un marcado gradiente de presión.
Os comparto varios mapas de superficie en los que se observa claramente la evolución prevista de la borrasca y su rápida profundización.
Fuente Met office
De momento, existe bastante incertidumbre sobre cómo podría afectar esta situación a nuestra comunidad andaluza. Mañana, con la actualización de los modelos meteorológicos, podremos ir concretando mejor qué zonas presentan más opciones de registrar precipitaciones y cómo podría evolucionar el episodio.
En cualquier caso, aunque finalmente las lluvias no llegaran, lo más destacable es que la situación en el Atlántico comienza a mostrar mayor dinamismo. Este cambio podría abrir la puerta a un escenario más favorable para la llegada de frentes y precipitaciones en octubre.
Habrá que seguir atentos a las próximas actualizaciones, ya que todavía quedan varios días y pequeños cambios en la configuración atmosférica pueden modificar notablemente el pronóstico.
En el caso que la nombren el grupo suroeste europeo, se llamará ADAM.