Buenos días, amigos de la meteo.
Comenzamos este miércoles con una madrugada muy cálida en Málaga capital. A las 7:00 de la mañana, mi estación meteorológica registraba 25 °C, con una humedad relativa del 89 % y presencia de polvo en suspensión.
Hace un rato que me he duchado y, una mañana más, el sudor vuelve a ser protagonista. Con esta combinación de temperatura y humedad, la sensación de bochorno es importante desde primera hora.
Por otro lado, la temperatura del agua del mar continúa subiendo poco a poco. Es probable que de cara al viernes y al fin de semana ronde ya los 22 °C.
En cuanto a la jornada de ayer, la temperatura máxima en Málaga capital se registró en el Centro Meteorológico de Teatinos, alcanzando los 31,4 °C. En el momento de la máxima, la humedad relativa rondaba el 69 %, dejando nuevamente un ambiente bastante húmedo y caluroso. En definitiva, arrancamos septiembre con calor, mucha humedad y ambiente bochornoso en Málaga. La plasta malagueña es nuevamente protagonista
Muchos me habéis preguntado cuántas veces hemos alcanzado o superado los 40 °C durante un mes de agosto.
Para responder a esta pregunta, he realizado un análisis de los registros, dividiéndolos en dos periodos: 1974-1999 y 2000-2026. De esta forma podemos comparar con mayor claridad cómo ha evolucionado la frecuencia de estos episodios de calor extremo.
En el gráfico, ambos periodos aparecen diferenciados en azul y rojo para facilitar la comparación.
Fuente: AEMET.
En este periodo solo en 6 ocasiones se alcanzaron o superaron los 40 ºC.
En este periodo en 20 ocasiones sí se alcanzaron o superaron los 40 ºC.
El mes de agosto de 2026 en Málaga capital ha sido el quinto agosto más cálido desde que existen registros en el Aeropuerto de Málaga, con una temperatura media de 28 °C, pendiente de confirmar.
Os comparto una serie histórica de temperaturas correspondiente a los últimos 53 años, en la que se muestra la evolución de la temperatura media y, especialmente, de las medias de las temperaturas máximas y mínimas registradas durante este periodo.
En la última década se observa una clara tendencia hacia temperaturas estivales más elevadas. Las máximas superan cada vez con mayor frecuencia los 30 ºC e incluso los 33 ºC, alcanzándose estos valores también en jornadas con viento de levante, que tradicionalmente contribuía a moderar las temperaturas en las zonas costeras.
Uno de los factores que puede estar reduciendo este efecto refrescante es el progresivo calentamiento del mar. Cuando la temperatura superficial del agua es más elevada, la masa de aire marítimo que llega a tierra parte también de unas condiciones térmicas más altas y, por tanto, su capacidad para suavizar las temperaturas disminuye.
Y no solo están aumentando las temperaturas máximas. También lo están haciendo, y de forma muy clara, las temperaturas mínimas.
Desde hace unos 15 años vemos cómo las noches tropicales son cada vez más frecuentes y cómo incluso empiezan a repetirse las noches tórridas, en las que apenas refresca.
El calentamiento del mar también tiene mucho que ver. Un Mediterráneo más cálido libera calor durante la noche y dificulta que bajen las temperaturas, haciendo que las mínimas sean cada vez más altas.
Os comparto una gráfica con la evolución de la temperatura media de las mínimas.
La tendencia habla por sí sola. Impresionante.
Os dejo hasta mañana con el post que publiqué ayer. Me parece muy interesante y espero que a vosotros también.