Buenos días, amigos de la meteo
Arrancamos este jueves con un ambiente suave en Málaga y con diferencias térmicas apreciables entre distintos puntos de la ciudad.
A las 7:00 de la mañana, la estación de AEMET situada en el aeropuerto de Málaga registra 13,8 ºC, mientras que mi estación meteorológica, ubicada en la avenida Ortega y Gasset, marca 16,4 ºC.
Esta diferencia de 2,6 grados pone de manifiesto los efectos de la inversión térmica, que favorece un mayor enfriamiento nocturno en determinadas zonas, mientras que en el entorno urbano de la capital la isla de calor contribuye a mantener unas temperaturas más elevadas.
Y atención a un detalle interesante: es muy probable que, en torno a las 8:00 de la mañana, tanto la estación del aeropuerto como la mía registren un nuevo descenso de las temperaturas, coincidiendo con las últimas horas del enfriamiento nocturno, poco antes de que el calentamiento solar comience a imponerse.
En cuanto al estado del cielo, predominan los cielos poco nubosos, mientras que el viento sopla flojo de dirección variable.
El terral de otoño nos dará hoy un pequeño respiro, aunque todo apunta a que regresará mañana viernes, con rachas moderadas y, ocasionalmente, fuertes.
Especial atención a Vélez-Málaga, donde es muy probable que los termómetros vuelvan a superar los 28 ºC, tal y como ocurrió ayer miércoles, fue la máxima de España junto con Elche con 28,5 ºC.
El clima de Málaga se caracteriza por una marcada irregularidad en las precipitaciones, propia del clima mediterráneo. Aunque los veranos suelen ser muy secos y las lluvias se concentran principalmente entre el otoño y el invierno, a lo largo de la historia se han registrado episodios extraordinarios que han dejado acumulados mensuales realmente sorprendentes.
Los datos de la estación meteorológica de Málaga Aeropuerto, correspondientes al periodo comprendido entre 1942 y 2026, permiten conocer cuáles han sido los meses más lluviosos para cada uno de los doce meses del calendario.
Estos registros reflejan la extraordinaria variabilidad de las precipitaciones en la capital malagueña, donde determinados meses han llegado a acumular varios cientos de litros por metro cuadrado.
A continuación, repasamos las mayores cantidades de precipitación mensual registradas históricamente en Málaga Aeropuerto:
Enero: 432 litros por metro cuadrado, en 1970.
Febrero: 415,5 litros por metro cuadrado, en 1969.
Marzo: 269,1 litros por metro cuadrado, en 2004.
Abril: 145,9 litros por metro cuadrado, en 1971.
Mayo: 119 litros por metro cuadrado, en 1946.
Junio: 82,8 litros por metro cuadrado, en 1974.
Julio: 22,2 litros por metro cuadrado, en 1942.
Agosto: 90,6 litros por metro cuadrado, en 1987.
Septiembre: 316,5 litros por metro cuadrado, en 1957.
Octubre: 220,3 litros por metro cuadrado, en 2023.
Noviembre: 497,4 litros por metro cuadrado, en 1989.
Diciembre: 354,6 litros por metro cuadrado, en 1996.
El récord absoluto de precipitación mensual en la estación de Málaga Aeropuerto corresponde a noviembre de 1989, cuando se acumularon 497,4 litros por metro cuadrado.
Se trata de una cifra excepcional que pone de manifiesto la intensidad que pueden alcanzar los periodos lluviosos en la Costa del Sol, especialmente durante el otoño, cuando determinadas situaciones atmosféricas favorecen la llegada de abundantes precipitaciones.
El segundo registro más elevado corresponde a enero de 1970, con 432 litros por metro cuadrado, seguido de febrero de 1969, con 415,5 litros.
Estos tres meses encabezan la clasificación histórica de precipitaciones mensuales en Málaga Aeropuerto.
También destaca diciembre de 1996, con 354,6 litros por metro cuadrado.
También sobresale septiembre de 1957, cuando se registraron 316,5 litros por metro cuadrado, una cifra extraordinaria para un mes de transición entre el verano y el otoño. Lo más llamativo de aquel episodio fue la excepcional concentración de las precipitaciones: 313 mm cayeron en tan solo 24 horas, prácticamente la totalidad de la lluvia acumulada durante el mes, lo que pone de manifiesto la intensidad de aquel histórico temporal.
En el extremo contrario encontramos el mes de julio, caracterizado por la acusada sequía estival propia del clima mediterráneo.
Su récord histórico de precipitación mensual es de 22,2 litros por metro cuadrado, registrado en 1942, una cifra muy inferior a los máximos alcanzados durante los meses otoñales e invernales.
Este dato resulta especialmente llamativo porque representa el máximo acumulado en un mes de julio dentro de la serie analizada, lo que demuestra hasta qué punto las precipitaciones estivales suelen ser escasas en Málaga.
Agosto, por su parte, presenta un récord considerablemente superior, con 90,6 litros por metro cuadrado en 1987.
El análisis de estos récords históricos refleja uno de los rasgos más característicos del clima malagueño: la enorme irregularidad de las precipitaciones, tanto a lo largo del año como entre diferentes años.
Mientras algunos meses pueden transcurrir prácticamente sin lluvias, otros pueden verse afectados por sucesivos temporales o episodios de precipitaciones intensas capaces de dejar acumulados extraordinarios.
Los registros más elevados se concentran principalmente en otoño e invierno, aunque también encontramos cantidades destacadas en primavera y al final del verano.
Conviene recordar que estos valores corresponden a la precipitación total acumulada durante un mes completo, es decir, a la suma de todas las lluvias registradas a lo largo de ese mes, y no a cantidades caídas en una sola jornada.
En definitiva, los récords históricos de Málaga Aeropuerto constituyen un valioso testimonio de los extremos pluviométricos que puede experimentar la capital de la Costa del Sol y nos ayudan a comprender mejor la variabilidad de su clima mediterráneo.
Recopilación y elaboración: José Luis Escudero.
Nos vemos mañana con la predicción del fin de semana