Muy buenos días, amigos de la meteo. Como la meteo está muy aburrida, mi amigo Cristóbal Gambero os hablará de la brontobofia. Os aseguro que él y yo no la padecemos. Pero tenemos amigos que la padecen y lo pasan muy mal cuando hay tormenta.
Os paso lo que ayer puso en Facebook mi amigo Cristóbal.
Como el tiempo atmosférico está muy aburrido, voy a hablar hoy de un asunto que para mí y seguro para algunos de vosotros/as resultará muy interesante.
Quizás es la primera vez que escucháis esta palabra, BRONTOFOBIA, ¿pero de qué se trata?
La brontofobia (también conocida como astrofobia) consiste en un miedo irracional a los rayos, relámpagos, truenos… en general a las tormentas eléctricas. Esta palabra procede del griego antiguo: bronte (trueno), fobia (miedo).
Se trata de una fobia que generalmente se inicia en la infancia, pero que en algunas personas perdura, durando toda su vida. Estas personas muestran un miedo que no pueden controlar a la llegada de una tormenta y en especial a los truenos y rayos que la acompañan.
Conozco algunas personas, amigas mías y habituales en los comentarios de mis publicaciones, que padecen de esto y realmente lo pasan mal. En algunos casos hay personas a las que les cuesta respirar, les entra taquicardia e incluso llegan a esconderse durante las tormentas. No es de extrañar que estas personas traten de estar muy bien informadas de la evolución del tiempo y traten de cambiar sus hábitos ante la llegada de la tormenta.
TRATAMIENTO
Para muchos especialistas, el mejor tratamiento es exponer al paciente a su fobia de manera gradual. Otros proponen técnicas de EFT, hipnosis o relajación, con el objetivo de descubrir cuál es el origen del problema y las emociones que pudieron despertar en el paciente, alguna vez, ese miedo a las tormentas.
(Resumen de un artículo publicado por los amigos de Cazatormentas sobre esta fobia)
Recordaros que, como cada lunes, estaré en directo en 3.40 TV, en el magazine Mijas. Hoy será sobre las 11:30 de la mañana.
Os dejo con las efemérides del 4 de septiembre y unas fotos de rayos.
Fotos de Cristóbal Gambero