Buenos días, amigos de la meteo. Tranquilidad, luego más tarde os daré la previsión del primer fin de semana de mayo, hay incertidumbre con el sábado.
Antes de poner el reportaje, quiero dar las gracias a mi amigo Juan Martínez que me informo dónde estaba la farola y el árbol.
Una farola abandonada. Una semilla que cayó donde no debía. El metal aguantó lo que pudo, pero el árbol no entendía de límites. Una mañana de abril, la farola dijo basta. Y él salió.
Ya no da luz. Ahora da sombra, oxígeno y una lección. Tardó años, pero le ganó la batalla al óxido, al asfalto y a la prisa. Lo que fue diseñado para iluminar coches acabó siendo cuna de raíces para dar sombra a los coches.
Hay derrotas que son victorias.
De paso, se podría limpiar esa zona de basuras.